Varios fabricantes de vehículos estarían planteando la posibilidad de crear fondos comunes para la compra de créditos de carbono para evitar las multas contempladas en la normativa europea ‘CAFE’ (Emisiones de Combustible Medias Corporativas, por sus siglas en inglés) sobre las emisiones contaminantes de los vehículos que, en vigor desde el pasado 1 de enero, establece que las emisiones de dióxido de carbono deben bajar a 93,6 gramos por kilómetro de los coches vendidos en los 27 países de la UE, reduciendo la media de emisiones de CO2 en los vehículos de cada fabricante en un 15% en comparación con los niveles de inicio de década.

El límite se reducirá aún más, estableciéndose en 49,5 gramos de CO2 por kilómetro, con el ánimo de implementar en 2035 la prohibición de las ventas de vehículos de combustión de gasolina y diésel.
Agrupaciones y compensaciones millonarias
Al agrupar sus emisiones con las de los fabricantes de coches puramente eléctricos comprando derechos de emisiones para reducir la media general contaminante de cada uno de ellos, potencialmente podría ahorrar miles de millones de euros en multas a los constructores tradicionales, ya que aquel fabricante que incumpla la medida y no consiga alcanzar los objetivos de ventas de vehículos ‘cero emisiones’ recogidos en el reglamento comunitario, puede verse sancionado con hasta 95 euros por cada gramo excedido según la ley.
Es por ello que Stellantis, Toyota, Ford, Mazda y Subaru se habrían planteado unir sus emisiones de carbono con las de Tesla, según las estimaciones realizadas por la firma helvética UBS, mientras Mercedes-Benz, Volvo y Smart harían lo propio con Polestar.
La compensación de Tesla podría incluso superar los 1.000 millones de euros si monetiza toda su posición, y por su parte, Polestar podría recibir hasta 300 millones de euros de este fondo de compensación, todo un aporte de capital sin mover un dedo, según las previsiones contempladas el pasado mes de agosto por la mencionada entidad financiera suiza, un efecto más del cambio de paradigma que está afrontando la industria del automóvil en esta época.