El Grupo constructor Stellantis no deja de dar noticias, últimamente.
Nuevos directivos
Tras la marcha de Carlos Tavares, y mientras se avanza para el nombramiento del nuevo Chief Executive Officer permanente (se espera que se resuelva en el primer semestre de 2025), el grupo está gestionado por un Comité Ejecutivo Interino («CEI»), presidido por John Elkann.

Además, se hallan en una amplia reestructuración en el Sur de Europa puesto que, a partir de ahora y en Iberia, Stellantis estará dirigido por el italiano Marco Cane, que se desempeñaba como director financiero de Maserati, y que será quien gestione el desarrollo de negocio de Abarth, Alfa Romeo, Citroën, DS Automobiles, Fiat, Jeep, Lancia, Opel y Peugeot, además del negocio de V.O., la distribución, posventa y recambios y los diferentes servicios en los mercados español y portugués, tras el cese del argentino Pablo Puey. Este anuncio llega tras los anteriores nombramientos de Antonella Bruno para Italia y Eurig Druce para Reino Unido.
Frente común

Nuevas personas para los nuevos tiempos, en un momento difícil para la industria automovilística europea, por lo que el Grupo también ha anunciado su intención de unirse a la European Automobile Manufacturers’ Association (ACEA), entendiendo que es la plataforma adecuada para desarrollar una comprensión compartida de los problemas y unirse en torno a un camino común para llevar adelante la transición y donde esperan comprometerse con otros miembros de la asociación y uniéndose en un enfoque común, que preserve la búsqueda de la transición y la sostenibilidad y competitividad de la industria automovilística y los mejores intereses de sus comunidades.
Inversiones de futuro
Precisamente, en el marco de este nuevo enfoque, se ha comunicado el acuerdo que Stellantis ha alcanzado con la compañía china CATL para invertir hasta 4.100 millones de euros para formar una joint venture que construirá una planta europea de baterías de litio hierro fosfato (LFP) a gran escala en Zaragoza. Diseñada para ser completamente neutra en carbono, la planta de baterías se implantará en varias fases y planes de inversión. Con el objetivo de iniciar la producción a finales de 2026, la planta podría alcanzar una capacidad de hasta 50 GWh, sujeta a la evolución del mercado eléctrico en Europa y al apoyo continuo de las autoridades en España y la Unión Europea.

CATL, multinacional de innovación tecnológica en nuevas energías, comprometida con el suministro de soluciones y servicios de primera calidad, está trayendo a Europa tecnología punta de fabricación de baterías a través de sus dos plantas de Alemania y Hungría, que ya están operativas. La planta española mejorará sus capacidades para apoyar los objetivos climáticos de los clientes, subrayando aún más su compromiso con el avance de la movilidad eléctrica y los esfuerzos de transición energética en Europa y en el mercado mundial, donde suministra baterías a numerosos fabricantes de vehículos eléctricos de todo el mundo como, además de la propia Stellantis, Tesla, Hyundai, BMW, Mercedes-Benz, Renault, Volkswagen, Toyota, Honda y los gigantes chinos Geely, BAIC y SAIC, entre otros.
Stellantis está empleando un enfoque de doble química -níquel manganeso cobalto (NMC) y litio fosfato de hierro (LFP)- para atender a todos los clientes y explorar tecnologías innovadoras de celdas y paquetes de baterías. Stellantis está en vías de convertirse en una corporación de carbono neto cero para 2038, incluidos todos los alcances, con una compensación porcentual de un solo dígito de las emisiones restantes.