Nissan ha cancelado las negociaciones de la fusión anunciada con Honda esta madrugada debido las crecientes diferencias entre los dos fabricantes de automóviles japoneses, abandonando una alianza de una facturación conjunta de 229.000 millones de dólares, que habría creado al tercer fabricante de automóviles del mundo por ventas, fortaleciéndose en una industria ante la amenaza por parte de los nuevos participantes del mercado de vehículos eléctricos en su mayoría chinos. De hecho, en la alianza se contemplaba la posibilidad de unir a Mitsubisshi Motors, pero esta marca anunciaba el mes pasado que finalmente podría no hacerlo.
Este giro de acontecimientos planteará nuevas preguntas sobre cómo Nissan, que se ha visto más afectada que algunos rivales por el cambio a los vehículos eléctricos y nunca se ha recuperado por completo después de años de crisis provocada por el arresto y destitución en 2018 del ex presidente Carlos Ghosn, se encuentra en medio de un plan de recuperación; pretende recortar 9.000 empleados y el 20% de su capacidad global. Renault socio aliado a largo plazo de Nissan había declarado que, en principio, estaba abierto a la fusión. El fabricante de automóviles posee el 36% de Nissan, de los cuales el 18,7% está a cargo de un fideicomiso francés.
Nissan y Honda habían dicho inicialmente que planeaban decidir la dirección de la integración a fines de enero, pero luego eso se pospuso hasta mediados de febrero.
Christopher Richter, analista de automóviles japoneses de CLSA, comentó que Nissan podría convertirse en filial, lo que suponía un cambio respecto a lo que originalmente se había planteado como una fusión entre iguales; esta posibilidad podría haber pesado en la decisión de abandonar las conversaciones.
Honda, cuyo valor de mercado de unos 7,92 billones de yenes (51.900 millones de dólares), es más de cinco veces mayor que Nissan (1,44 billones de yenes), también estaba cada vez más preocupada por el progreso de esta última en el plan de recuperación, dado que las negociaciones para un acuerdo han coincidido con la disrupción que plantean los posibles aranceles para México del presidente estadounidense Donald Trump; según el analista de Morningstar Vincent Sun: «Nissan tiene una mayor exposición al riesgo de los aranceles entre Estados Unidos y México que Honda y Toyota«.
Las acciones de Nissan cayeron más de un 4% en la Bolsa de Tokio, que suspendió temporalmente la cotización de las acciones después de que el diario económico Nikkei informara de que se retiraría de la fusión. Las acciones de Honda terminaron el día con un alza de más del 8%.