Ford ha anunciado la nueva estrategia de electrificación que implica ajustar la cadencia de los lanzamientos de productos y realinear el abastecimiento de baterías, planea aprovechar las tecnologías híbridas que son más demandadas por los mercados, reduciendo del 40 al 30% los vehículos eléctricos de batería (BEV). Ello supone cancelar el SUV eléctrico que planeaba fabricar y que implica perder 1.708 millones de euros entre gastos y amortizaciones.
Para los mercados de América del Norte planea una nueva furgoneta comercial para 2026 y dos furgonetas ‘pick up’ en 2027, una de ellas un modelo de tamaño mediano basada en una plataforma del Model Y de Tesla.
El fabricante norteamericano buscará desarrollar una nueva familia de SUV electrificados de tres filas que incluirán tecnologías híbridas que pueden ofrecer eficiencia, beneficios de rendimiento y reducción de emisiones en comparación con los vehículos de gasolina puros y ampliar la autonomía del vehículo en viajes por carretera en relación con los vehículos eléctricos puros.
Además, explicaba que la camioneta Super Duty Serie F de próxima generación tendrá una variedad de opciones de propulsión, aprovechando el liderazgo de ventas de camionetas híbridas de Ford con la F-150 y la Maverick.
«Como líder mundial en camionetas ‘pick-up’, estamos preparando esta valiosa franquicia para el futuro en todos los tamaños con opciones depropulsión híbrida, eléctrica y otras opciones electrificadas, lo que brinda a los clientes individuales y a las empresas la posibilidad de elegir enfunción de cómo usan sus camionetas«, afirmó el presidente y director ejecutivo de Ford, Jim Farley acerca de esta nueva estrategia.