Faconauto ha solicitado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible la puesta en marcha de un Plan Nacional de Renovación de Flotas con criterios ligados a las emisiones y a la sostenibilidad, con el objetivo de mejorar la competitividad del transporte profesional.
Esta iniciativa busca modernizar el sector mediante ayudas directas para el achatarramiento de vehículos antiguos y la adquisición de modelos con tecnología Euro 6, reduciendo la edad media del parque móvil y apoyando especialmente a las pymes transportistas.
La patronal considera que, tras el cierre del programa Moves MITMA, el proceso de renovación de flotas ha quedado sin respaldo, lo que dificulta el cumplimiento de los objetivos europeos en descarbonización. Faconauto propone un plan dotado con al menos 300 millones de euros, incluyendo incentivos de hasta 25.000 euros por vehículo para transportistas que opten por unidades nuevas o de segunda mano con menos de un año de antigüedad.
También plantea una reedición del plan específico para vehículos industriales de cero emisiones, dotado con otros 250 millones de euros, como refuerzo al proceso de electrificación del transporte pesado, condicionado hoy por su alto coste y por la falta de infraestructuras de recarga.
Faconauto insiste en un enfoque de neutralidad tecnológica, contemplando soluciones más allá de la electrificación. Uno de los grandes frenos sigue siendo el Coste Total de Propiedad (TCO), por lo que urge establecer condiciones fiscales y económicas que favorezcan la inversión. Entre las propuestas, destaca una deducción del 15 % en el Impuesto de Sociedades para empresas que compren vehículos de bajas emisiones o instalen puntos de carga.
Además, la organización aboga por una coordinación interministerial y la creación de una mesa de trabajo estable con el sector, así como un calendario público que garantice seguridad jurídica.
El contexto actual no es favorable: el mercado de camiones pesados muestra signos de enfriamiento. De enero a mayo de 2025, las matriculaciones han caído un 14,9 %, con una previsión de cierre anual a la baja. Factores como la creciente presión regulatoria, la incertidumbre tecnológica, el alza de los costes operativos y la escasez de conductores están tensionando al máximo a los operadores y concesionarios.
Faconauto recuerda que la red de distribución de vehículos industriales, compuesta mayoritariamente por pymes, es clave para mantener la capilaridad del servicio y apoyar la transformación del sector. Sin una estrategia ambiciosa y viable, advierte la patronal, la transición energética en el transporte será inviable.
“El transporte profesional debe ocupar un lugar prioritario en el debate sobre la descarbonización. No podemos dejar atrás a un sector esencial para el país”, ha señalado Marta Blázquez, presidenta de Faconauto.
Por otra parte, Pilar Fernández, presidenta de la División de Industriales, ha añadido: “Los concesionarios son aliados clave para la modernización. Necesitamos medidas concretas y previsibilidad normativa para facilitar la inversión”.