En el competitivo mundo de la mecánica automotriz, la adaptación y la formación continua son claves para mantenerse a la vanguardia. Tallers Ribas Castrol Service, un taller familiar, ha sabido evolucionar con los tiempos, integrando nuevas tecnologías y servicios que van más allá de la reparación de vehículos. En una conversación con Marc Ribas, propietario del taller, se profundiza en los desafíos actuales del sector, como la falta de profesionales cualificados y la introducción de los vehículos eléctricos.
Inicio y evolución
Marc Ribas es la tercera generación de una familia dedicada al mundo de la mecánica. El negocio comenzó en 1955 en Canet de Mar, cuando su abuelo abrió un taller de reparaciones de vehículos y cerrajería. Con el tiempo, el taller se especializó en la reparación de vehículos, adaptándose a los cambios en el automóvil. Después del abuelo, el padre de Marc asumió el negocio y consiguió la representación oficial de Renault, convirtiendo el taller en concesionario oficial durante 25 años. Marc comenzó en el taller en 1998, primero como trabajador y luego, alrededor del 2000, abrió una rama nueva: el montaje de accesorios y car audio, un paso importante para adaptarse a las nuevas demandas del mercado automovilístico.

Marc siguió todos los grados de FP y realizó formaciones técnicas intensivas en Madrid con Renault. “Estuve en Madrid durante tres años, con formaciones de 4 a 5 meses centradas en la mecánica. De lunes a jueves estaba en clase y el viernes era examen, si aprobaba continuaba y si no me enviaban a casa”, comentó. En 2005 se mudaron a un nuevo local en Sant Pol, como taller independiente después de dejar la red de Renault, pero en 2010 se unieron a la red EuroTaller. En 2022, recibieron una oferta de Castrol para incorporarse a su red. Marc destaca que las claves para este cambio fueron que Castrol los buscó directamente, lo que los hizo sentirse valorados. Además, resalta la imagen internacional de Castrol y el soporte técnico y formación continuada que ofrecen. “No hay año que no hagan dos o tres formaciones a todos los niveles”, afirma Marc. Así, el Tallers Ribas Castrol se consolidó como un referente en el sector.

Puntos fuertes
El taller de Marc Ribas se distingue por ofrecer un servicio cercano y personalizado. Según Marc, es fundamental tener un enfoque más próximo y usar atención personalizada. Además, destacan por explicar detalladamente las reparaciones, lo que es muy apreciado por clientes que valoran el conocimiento técnico. “Llamar a los clientes por su nombre, tener un trato más personal. No hacerlos sentir un número más”. En cuanto a los servicios, el taller se especializa principalmente en mantenimiento mecánico general (50% a 60% de las entradas) y reparaciones eléctricas, un área en la que tienen gran experiencia desde 1998. Marc destaca que han logrado adaptarse a nuevas tecnologías como el CarPlay, instalando este sistema mucho antes de que fuera común.
En cuanto a la selección de recambios, Tallers Ribas Castrol Service trabaja con proveedores como Recambios Marina, Recambios Gaudí y Pro Service. “Al final, trabajamos con 4 o 5 proveedores”, explica Ribas. Prefieren las primeras marcas, especialmente para productos como filtros y aceites, como Mann, Bosch o Purflux. La filosofía del taller es ofrecer al cliente opciones de calidad que se adapten a sus necesidades y presupuesto.

Retos de los vehículos eléctricos
Un tema relevante es el futuro del sector con la introducción de los vehículos eléctricos. Ribas expresó que, aunque hay impulso hacia los vehículos eléctricos, todavía presentan desafíos, como la durabilidad de las baterías y la infraestructura de recarga. “El vehículo eléctrico, tal como nos lo quieren vender, no es la solución”, afirmó Ribas. Sin embargo, el taller ya está preparado para afrontar esta evolución. “Hemos comprado un banco de herramientas especializado en vehículos eléctricos, con el utillaje necesario para repararlos”, explicó. A pesar de que el volumen de vehículos eléctricos aún es bajo, el taller se ha anticipado a la demanda futura. Sin embargo, aún no hay una formación propia. “Tendría que hacer el título que tienen los señores que arreglan palos de tensión en medio de la montaña”, añadió.

Desafíos del taller
Uno de los grandes retos que enfrentan los talleres es la falta de profesionales formados, un problema agravado por el desinterés por la formación profesional. “Los estudiantes que me venían no los veía preparados para afrontar las exigencias del sector”, comentó con frustración. En cuanto a las instalaciones, Marc Ribas no tiene planes de expansión, pero sí quiere mantener el taller al día con las últimas tendencias del sector. “Las instalaciones actuales están muy bien equipadas, y nuestro personal es joven y motivado. Pero todo dependerá de cómo evolucionen las tendencias”. Mirando hacia el futuro, Marc Ribas es consciente de que los talleres deben ser más que simples centros de reparación; deben ser espacios de innovación, adaptabilidad y, sobre todo, de formación constante.
Podréis leer la entrevista completa en nuestra Revista Digital MRyT442, páginas 66-67.