Los proveedores españoles de automoción cerraron 2025 con una facturación de 40.949 millones de euros, un 0,7% menos que el año anterior. Pese a un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la presión sobre los márgenes y la caída de la producción de vehículos, el sector mantuvo un elevado nivel de inversión y estabilidad en el empleo, según los datos presentados por SERNAUTO.
Inversión e innovación
Durante 2025, las empresas del sector destinaron 1.450 millones de euros a inversiones productivas y 1.220 millones a actividades de I+D+i, equivalentes al 3% de la facturación, el doble de la media industrial española. No obstante, la asociación advierte de una ligera tendencia descendente en la inversión en innovación, atribuida a la incertidumbre regulatoria y al riesgo de deslocalización de proyectos hacia mercados con mayores incentivos.

Empleo y exportaciones
El sector dio empleo a 325.850 personas entre puestos directos e indirectos, mientras que el empleo directo aumentó un 0,2%, hasta 203.658 trabajadores. Las exportaciones alcanzaron 24.688 millones de euros, lo que representa más del 60% de la facturación, aunque registraron un descenso del 1,5% respecto a 2024.
En el mercado nacional, la facturación se situó en 16.261 millones de euros. Mientras el suministro a fabricantes cayó un 1,9%, el mercado de recambios creció un 4%, hasta alcanzar un récord de 7.025 millones de euros.
Perspectivas para 2026
De cara a 2026, SERNAUTO prevé un primer semestre estable, aunque advierte de que la evolución del ejercicio dependerá del contexto geopolítico y económico. La asociación reclama acelerar las medidas contempladas en el Plan España Auto 2030, reforzar el apoyo a la innovación, la digitalización y la descarbonización, además de impulsar una política industrial europea que favorezca la competitividad y la producción local.