En el debate sobre el futuro del automóvil en Europa, suele hablarse de fabricantes, electrificación o innovación tecnológica. Sin embargo, hay un protagonista esencial que a menudo pasa desapercibido: la posventa del automóvil y, muy especialmente, la distribución independiente de piezas y recambios.

Con el lanzamiento de la campaña “We Drive EU”, la Automotive Coalition for Europe (de la que FIGIEFA es miembro fundador) busca precisamente cambiar esa percepción y situar al sector donde le corresponde: en el corazón de la competitividad y la movilidad europeas.
La posventa no es un elemento secundario, sino una auténtica columna vertebral. Hablamos de un ecosistema que mantiene en circulación más de 285 millones de vehículos y da soporte a millones de empleos en toda Europa, garantizando que ciudadanos y empresas puedan desplazarse cada día con seguridad y a un coste accesible.
En este engranaje, la distribución independiente juega un papel absolutamente estratégico. Es el nexo que conecta fabricantes de componentes, talleres y usuarios finales, asegurando que cada pieza llegue al lugar adecuado en el momento preciso. Gracias a su capilaridad —con miles de empresas repartidas por todo el territorio—, el sector garantiza un acceso equitativo a la movilidad tanto en grandes ciudades como en zonas rurales.
Pero su contribución va mucho más allá de la logística. La distribución independiente impulsa la competencia, favorece la innovación y ofrece alternativas reales al consumidor. En un contexto de transición hacia vehículos conectados y electrificados, su capacidad de adaptación será clave para mantener un mercado abierto, dinámico y eficiente.
La campaña “We Drive EU” lanza un mensaje claro: el futuro de la automoción no se construye sólo en la fase de fabricación. Se construye a lo largo de toda la vida útil del vehículo. Y es ahí donde la posventa —y especialmente la distribución— aporta un valor diferencial, prolongando la vida de los vehículos, fomentando la reparación frente al reemplazo y contribuyendo a los objetivos de sostenibilidad.
Además, la experiencia reciente ha demostrado que el sector es también un pilar de resiliencia. En momentos de crisis, la red de distribución ha sido capaz de mantener el suministro de piezas y asegurar la continuidad de servicios esenciales, algo imprescindible para que Europa siga en movimiento.
En definitiva, “We Drive EU” no es solamente un lema. Es una realidad: la distribución independiente no sólo mueve piezas, sino que impulsa la movilidad, la economía y la autonomía de Europa. Y ahora, más que nunca, es el momento de reconocerlo.