
BYD quiere poner el viejo continente patas arriba con su nuevo SUV eléctrico de siete plazas. Lo nuevo del gigante asiático es un mastodonte llamado Tang que combina tecnología, lujo, prestaciones
y mucho espacio.
El nuevo buque insignia de BYD no es solo un SUV eléctrico sino un símbolo de innovación y de la capacidad por ofrecer unos estándares de calidad homologables a las marcas europeas. Con capacidad para siete pasajeros, el Tang presenta un amplio habitáculo y un diseño exterior moderno que atraerá la atención en las calles por donde pase. Pero su atractivo va mucho más allá de su apariencia, ya que está equipado con tecnología de vanguardia desarrollada por el fabricante chino. Ofrece un nivel óptimo de seguridad, impresionantes prestaciones, durabilidad y, sobre todo, una eficiencia que marca la pauta en su categoría. Además, es uno de los primeros coches eléctricos de siete plazas disponibles en Europa y, por supuesto, en nuestro mercado.
Amplitud y versatilidad
Con dimensiones considerables que alcanzan los 4,87 metros de largo, el BYD Tang ofrece un habitáculo espacioso distribuido en una configuración 2+3+2 para sus siete plazas. Nos han gustado mucho los acabados repletos de piel y materiales nobles en un habitáculo en el que apetece estar. Buena nota también para el confort que propician los asientos de las dos primeras filas. Sorprendentemente, la tercera fila de asientos puede acomodar a pasajeros adultos de estatura media, lo que demuestra su versatilidad. En términos de carga, su maletero tiene una capacidad de 235 litros con todas las plazas en uso, cifra que se expande de manera impresionante hasta los 1.655 litros cuando se abaten los respaldos de los asientos de la segunda y tercera fila. Este es el coche ideal para familias numerosas.
Alto rendimiento
El corazón del BYD Tang alberga la tecnología de propulsión Blade de BYD, una innovación de última generación que garantiza un rendimiento óptimo y prestaciones de alto nivel, incluso considerando su desmesurado peso de 2.489 kilogramos. Esta tecnología se basa en una batería LFP (litio-ferrofosfato) de 86,4 kWh, diseñada para alimentar dos motores, uno en cada eje. Cabe destacar que esta tecnología LFP se caracteriza por ofrecer una mayor resistencia ante situaciones en que la integridad de la batería se vea afectada. La potencia total alcanzada entre los dos propulsores es de 380 kW (517 CV) y un par máximo de 680 Nm.
Maquinaria pesada

Las cifras de potencia y par junto a la explosividad inherente a la tecnología eléctrica se traducen en aceleraciones fulgurantes (0 a 100 km/h en 4,6 seg.) que nos dejarán pegados al asiento. Si nos gustan las sensaciones fuertes, este SUV puede ser verdaderamente adictivo. La velocidad, limitada electrónicamente por consideraciones de autonomía, es de unos suficientes 180 km/h. Pese a las prestaciones de deportivo en línea recta, el elevado peso y su puesta a punto orientada al confort nos quitarán las ganas de emocionarnos al acometer una carretera revirada. Como no podía ser de otro modo, el equipo de frenada está a la altura realizando la titánica tarea de detener semejante masa en movimiento. En cuanto a seguridad pasiva, el Tang incorpora todo un arsenal de tecnologías con radares y sensores que nos ayudaran a regresar a casa sanos y salvos sin un rasguño en la carrocería.
Viajes programados
El BYD Tang ofrece una autonomía de 400 kilómetros según el ciclo WLTP, una cifra que se expande a 528 km en condiciones urbanas con un consumo energético promedio de 23,8 kWh por cada 100 km. Si bien esta cifra es correcta, pensamos que se queda corta para acometer viajes en el mundo real a no ser que se programe al dedillo la ruta para calcular los puntos y los tiempos de recarga. Es importante mencionar que la batería se encuentra estratégicamente ubicada en la plataforma bajo la carrocería. Aunque se produce lejos de las fronteras europeas, en China, el BYD Tang llega como un símbolo de innovación y poderío para el mercado europeo.
Dilema marquista

El mismo dilema de siempre ocurre con un coche de semejantes cifras y un nombre sin pedigrí. Por tamaño, prestaciones, lujo y equipamiento, el Tang no podía ser un coche barato. Con un precio de partida situado en 69.900 euros, el nuevo BYD se acerca muchísimo a marcas premium más establecidas como Tesla, Mercedes o BMW. Hasta que al usuario con suficiente poder adquisitivo le empiece a importar menos el emblema que vea en su volante, este tipo de vehículo tendrás muy difícil cosechar grandes cifras de venta en nuestro continente. Aun así, este modelo demuestra de todo lo que es capaz BYD y dará confianza a sus modelos menos pretenciosos con unas altísimas calidades y con unos precios mucho más terrenales para el ciudadano de a pie.
Un sueño llamado Europa

Build Your Dreams, el eslogan detrás de las letras BYD, significa “Construye tus sueños”. Parece que el sueño de este gigante de la industria automotriz china y referente global en movilidad sostenible es el de triunfar en Europa. Por este motivo, ha iniciado una ambiciosa estrategia para conquistar el competido y prestigioso mercado de turismos de nuestro continente. Su enfoque se destaca por apostar exclusivamente por vehículos 100% eléctricos, y uno de sus principales embajadores en esta ofensiva es el SUV eléctrico de siete plazas, el BYD Tang. No obstante, la marca china ha desembarcado con un significativo número de modelos para atacar diversos segmentos de forma efectiva. Recordemos que este titán de la movilidad está metido en diversas áreas de negocio como el desarrollo y la fabricación de baterías (recientemente han alcanzado un acuerdo para suministrar baterías a Tesla) así como paneres solares y otros vehículos de carácter comercial e industrial.
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