Hace casi 75 años, en una España que buscaba reindustrializarse y abrirse al mundo, un acontecimiento discreto en su forma —la constitución de una sociedad mercantil— termina convirtiéndose en uno de los grandes hitos de la industrialización de nuestro país: nace FASA (Fabricación de Automóviles S.A.), lo que supone el punto de partida de la aventura industrial de Renault Group en España.
«Cumplidos los trámites reglamentarios en el expediente promovido por don Manuel Jiménez Alfaro, en nombre de una Sociedad a constituir, para la instalación en Valladolid de una industria de fabricación de automóviles Renault 4 CV». Así aparecía publicado en el BOE del 19 de octubre de 1951 la aprobación de la autorización para instalar la fábrica en la ciudad vallisoletana.

Pero la historia comienza antes: la marca Renault llegó al mercado español mucho antes de tener plantas productivas. Ya en 1901, se vende en nuestro país el primer automóvil de la marca fundada a finales de 1898 por Louis Renault, un Voiturette. Siete años más tarde, en 1908, Louis Renault impulsaría la Sociedad Anónima Española de Automóviles Renault (SAEAR), una estructura estable de importación y distribución que convirtió a España en uno de los primeros países con presencia organizada de la marca fuera de Francia. A finales de los años 40, cuando el éxito internacional del Renault 4CV reactivó la demanda tras la Segunda Guerra Mundial y España empezaba a estar ávida de movilidad, un grupo de empresarios españoles promovió un salto decisivo: ensamblar Renault en España bajo licencia, una fórmula que permitía poner en marcha industria local, desarrollar empleo cualificado y construir una base de proveedores en un país que empezaba a mirar a la automoción como motor de modernización.
La elección de Valladolid no fue casual. La ciudad contaba con tradición mecánica e industrial —muy vinculada al ámbito ferroviario— y encajaba en el deseo institucional de impulsar polos industriales más allá de Madrid. Con un capital inicial de cinco millones de pesetas, FASA nacía con una ambición prudente pero clara: construir capacidad productiva donde antes solo había distribución. Este fue el germen que daría lugar a una industria que el día 12 de agosto de 1953 vería salir su primer vehículo fabricado en serie: el Renault 4CV, cariñosamente apodado por los españoles como el «Cuatro cuatro”. La producción arrancaría en las Naves de Montaje 1, donde los once primeros Renault 4 CV españoles, aun sin matrícula, salieron de aquella nave, situada en la calle Arco de Ladrillo de Valladolid, para recorrer la ciudad hasta la plaza del Ayuntamiento. Ese mismo año se fabricaron 707 unidades, cuya producción en serie arrancó a partir de octubre con 10 vehículos al día, un volumen modesto que, sin embargo, marcó el nacimiento de una capacidad industrial con vocación de permanencia. En total, salieron de aquella fábrica pionera 26.000 unidades (1953-1959), nacionalizando una tendencia europea. El primer vehículo producido, con matrícula M-106741, fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004 y se conserva en el Museo de la Ciencia de Valladolid.
Renault en España se convirtió en sinónimo de industria, empleo, formación técnica, proveedores locales, innovación, iconos y una huella social que acabaría influyendo en la movilidad y en la vida cotidiana de varias generaciones. Así comenzaba la historia de Renault Group como constructor en España, en el que se han fabricado más de 30 modelos desde 1953 en las plantas de Valladolid y Palencia produciendo a lo largo de estos 75 años más de 19 millones de vehículos. El progreso de la compañía está, asimismo, ligado al de estas dos ciudades, así como Madrid y Sevilla, donde se han desarrollado también otras actividades comerciales, de componentes y de Refactory, referentes en economía circular con el proyecto Refactory, permitiendo reacondicionar vehículos con calidad premium.
Desde 1905, año en el que se inauguró el primer concesionario de Renault en Madrid, la compañía ha estado al lado de sus clientes. En la actualidad, el Grupo mantiene una amplia red nacional con 161 concesionarios y 383 agencias, distribuidos por toda España, que garantizan la cercanía con el cliente y la atención posventa especializada. En cuanto a la estrategia de marcas complementarias, la gama Renault destaca por su doble oferta eléctrica e híbrida para todos los públicos, mientras que Dacia continúa consolidándose como referente de accesibilidad y robustez, y Alpine refuerza su posicionamiento deportivo premium.
“Celebrar el 75 aniversario de Renault Group es conmemorar la historia de éxito de la industria española. Aquella firma de 1951 no solo fue el pistoletazo de salida del trajo el proyecto de una factoría en Valladolid, y posteriormente en Palencia y Sevilla, sino que trajo una cultura de calidad e innovación que hoy, 75 años después, convierte a nuestras plantas en el Polo de Hibridación del Grupo, siendo referentes mundiales dentro de la compañía en materia de productividad, competitividad y eficiencia. Y contribuyendo, junto a nuestra amplia red de concesionarios, al éxito comercial de nuestras marcas Renault, Dacia y Alpine, pilotadas desde Madrid» afirma Josep María Recasens, presidente de Renault Group España”, afirmaJosep María Recasens, presidente de Renault Group España”.