Hoy, el software, los datos del vehículo y el acceso a la información de reparación y mantenimiento (RMI) son elementos esenciales para la competitividad de la posventa independiente.

La revisión del Reglamento europeo de Homologación de Tipo de Vehículos (Reglamento UE 2018/858) marca un punto de inflexión clave para el futuro del “Derecho a Reparar”.
Esta actualización normativa se apoya en una sentencia fundamental del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que confirmó el derecho de los operadores independientes a un acceso estandarizado y no discriminatorio a la información de diagnóstico a bordo. Al mismo tiempo, el nuevo marco reconoce la necesidad de reforzar la ciberseguridad en un entorno de vehículos cada vez más conectados. Tras dos años de trabajo, se espera que las disposiciones revisadas entren en vigor en los próximos meses.
Para los talleres independientes, los efectos serán muy tangibles. El acceso a determinadas funciones avanzadas del vehículo requerirá el uso de herramientas de diagnóstico autorizadas, así como la correcta identificación y registro de los técnicos, ya sea a través del sistema SERMI o mediante sus proveedores de herramientas. Aunque esto introduce nuevos requisitos administrativos, también abre la puerta a derechos de acceso más sólidos y claros para el IAM.
El ámbito de la RMI se ampliará significativamente, incluyendo la reparación de vehículos eléctricos, baterías y sistemas ADAS. Además, los operadores independientes podrán acceder a nuevos flujos de datos del vehículo, instalar actualizaciones de software, realizar codificación de componentes y activar piezas, lo que facilitará el mantenimiento de los vehículos más modernos.
En este nuevo ecosistema, los fabricantes de herramientas de diagnóstico asumirán un papel estratégico. Estas herramientas se convertirán en auténticas puertas de entrada al vehículo y deberán cumplir exigentes requisitos de ciberseguridad, integrándose tanto con el centro de confianza SERMI como con los sistemas de autenticación de los fabricantes de vehículos. A cambio, disfrutarán de una mayor seguridad jurídica para desarrollar soluciones avanzadas.
La normativa también reconoce por primera vez a los proveedores de servicios remotos y refuerza el mercado de piezas reutilizadas, reacondicionadas y remanufacturadas, obligando a los fabricantes a facilitar la desvinculación de componentes codificados. FIGIEFA continuará supervisando la aplicación y cumplimiento de estas normas en defensa de un mercado de posventa abierto, competitivo e innovador.
Puedes ver el reportaje en la página 29 de MRyT 451 en este enlace.