El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital anunció ayer la puesta en marcha del nuevo Plan MOVALT destinado a vehículos alternativos e infraestructuras de recarga y dotado con un presupuesto de 35 millones de euros.
Desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) se valora positivamente la puesta en marcha de este nuevo plan para estimular la compra por parte de familias y empresas de vehículos con tecnologías alternativas (propulsados por electricidad, gas o hidrógeno). El incremento de la cuota de mercado de este tipo de vehículos, que hoy apenas es un 0,5%, redundará en lograr una movilidad más eficiente y baja en carbono, además de sus efectos positivos en la calidad del aire. Con este Plan también se abre la posibilidad de que futuras dotaciones puedan dar continuidad en el tiempo a los estímulos. Creen que esta continuidad en el tiempo contribuirá a evitar la ralentización en las matriculaciones de vehículos con tecnologías alternativas en nuestro país. En este sentido, cabe recordar que las mejores cifras de matriculaciones de estos vehículos han obtenido su punto álgido mientras estaban vigentes los anteriores planes MOVELE y MOVEA. Asimismo, desde ANFAC valoran como muy positivo el estímulo que desde este plan se da para la instalación de nuevas infraestructuras destinadas a la recarga de los vehículos eléctricos. Este plan, respecto a los anteriores, incentiva además de la carga en vía pública, los puntos de recarga de uso privado en zonas de estacionamiento de empresas, así como los de uso público no residencial (hoteles, centros comerciales, etc). En este sentido, potenciar el binomio vehículo/infraestructura es un aspecto primordial para favorecer la movilidad alternativa. La transición hacia una movilidad baja en carbono necesita del impulso de las administraciones hasta que ésta adquiera el adecuado ritmo.
La opinión de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM) al respecto es que el Plan Movalt es una medida eficaz para incrementar la cuota de vehículo alternativo en el mercado. Sin embargo, para lograr una movilidad sostenible es necesario apoyar también la demanda real y no sólo una demanda que aunque en aumento todavía es residual. Concretamente, el nuevo programa deja sin apoyo a los motores de combustión tradicional, que suponen más del 95% de las matriculaciones. De esta forma, el nuevo programa de incentivos pasa por alto la necesidad urgente de rejuvenecer el parque al no facilitar el achatarramiento de los modelos más antiguos y contaminantes; máxime cuando en 2021 se estima que los coches de más de diez años alcanzarán el 63% del parque, con el consiguiente impacto negativo para la siniestralidad y el medio ambiente.Así, para alcanzar una movilidad eficiente sería deseable poner en marcha un programa que recuperara el espíritu de planes anteriores donde se facilitaba la compra de un coche eficiente a cambio de la entrega de un modelo antiguo. De hecho, la dotación presupuestaria de más 35 millones de euros que ahora se destina sólo a la movilidad alternativa -20 millones de euros para incentivos a la compra y 15 millones para infraestructuras- permitiría subvencionar con 1.000 euros la compra de 35.000 vehículos bajo los parámetros del antiguo PIVE. En cambio, en opinión de Ganvam, estos 20 millones de euros destinados a incentivos no sólo suponen un apoyo débil a la movilidad sostenible sino falto de estabilidad, máxime si tenemos en cuenta que el anterior plan Movea, una réplica de éste recién aprobado y con una dotación similar -16 millones de euros, se agotó en poco más de 24 horas. En su lugar, Ganvam propone un plan sólido de incentivos que con continuidad apoye a los modelos nuevos o usados jóvenes de última generación, ya sean de combustión tradicional o alternativa. De esta forma, al dar continuidad y seguridad a las ayudas, se disipará también la incertidumbre que frena dar el salto a las nuevas energías, propiciando que la entrada en el parque de los modelos “cero emisiones” sea más rápida.
Por su parte, la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (FACONAUTO) ha valorado positivamente la aprobación del plan para incentivar la compra de vehículos de energías alternativas y la instalación de puntos de recarga eléctrica. Desde la patronal de los concesionarios consideran esencial que las Administraciones estén dando continuidad en el tiempo a estos incentivos oficiales, ya que, sin ellos, la necesaria expansión de los vehículos de bajas emisiones por parte de empresas y particulares será más lenta, en un mercado que empieza a dar señales de estar maduro. En cualquier caso, Faconauto cree que el presupuesto destinado al Plan es poco ambicioso (35 millones de euros) y recuerda que el impulso de las tecnologías de vehículos de bajas emisiones podría ser estratégico y una oportunidad para desarrollar en España nuevas actividades económicas capaces de generar riqueza y empleo, no sólo para las redes de distribución sino también para la industria. Asimismo, la patronal echa de menos que el Plan MOVALT no se haya vinculado a una estrategia de movilidad global, que tenga en cuenta los objetivos en materia climática, que requiere, en primer término, generar una renovación intensiva y mantenida en el tiempo del parque automovilístico. Esta renovación, a juicio de Faconauto, pasa por usar todos los medios y teniendo en cuenta, no sólo los vehículos de energías alternativas, sino todas las tecnologías disponibles y los vehículos usados, ya que, de otro modo, la desaparición de coches viejos y contaminantes no se producirá.