El pasado 9 de abril Kia Motors Iberia organizó en Esferic, Barcelona, uno de los actos con los que están conmemorando el décimo aniversario de su creación. Se trató de una celebración en la que la empresa, filial de la central europea con sede en Frankfurt, Alemania, hizo un somero repaso a la historia de la joven marca surcoreana (hace «apenas» 40 años que comenzó a producir vehículos), pero sobre todo mostró cómo ha sabido evolucionar en esta última década.
A pesar de formar parte del consorcio empresarial e industrial de Hyundai, Kia ha sabido mantener una identidad propia, y ha pasado de presentarse como un fabricante de vehículos low cost, lo que permitió a la marca vender más de 41.000 vehículos en 2005, a ser una alternativa homologable a los tradicionales fabricantes europeos.
Para conseguirlo, Kia ha trabajado sobre varios aspectos clave. Uno de los principales es la proyección de su imagen de marca, que se ha asociado a los valores del deporte. Entre los más destacados, el patrocinio de Rafa Nadal -que se mantiene fiel a esta marca que apostó por él cuando todavía era una promesa-, del Atlético de Madrid en su día, de la liga nacional de baloncesto (ACB) o del Mundial de Fútbol 2014.
El desarrollo de una gama amplia sería otra de las patas en las que se apoya la estrategia de Kia. Desde un utilitario como el Kia Rio hasta un SUV de tamaño medio y siete plazas como el Kia Sorento, la firma asiática cuenta con un representante en los principales segmentos del mercado, en el que el compacto Kia cee’d y, especialmente, el Kia Sportage cuentan con una mayor aceptación comercial.
Ello se debe, en gran medida, al giro en los diseños dado por Kia con la llegada del diseñador Peter Schreyer (ex de Audi), responsable del estilo actual de los vehículos de la marca. Pero también a la confianza que representa una garantía de 7 años en todos los modelos de la gama. «Gracias a que formamos parte de un gran consorcio empresarial«, explica Emilio Herrera, director general de Kia Motors Iberia, refiriéndose al grupo Hyundai, «podemos desarrollar nuestra propia tecnología y no tenemos que comprarla a proveedores externos«. «De esta manera«, asegura el directivo, «se puede tener un mayor control sobre la producción y calidad de los componentes que montamos sin que se disparen los costes de fabricación«.
Una vez renovada su gama casi por completo, con modelos nuevos o con restylings, este año y 2015 se presentan para Kia como de transición (pronto llegará el nuevo Soul y dos modelos más el año que viene), para posteriormente volver a arrancar con seis nuevos lanzamientos hasta 2018, fecha señalada para recuperar las cifras de matriculaciones anteriores a la crisis.