Domino’s Pizza y Ford Motor Company van a lanzar una colaboración pionera en el sector para comprender mejor el papel que los vehículos de conducción autónoma pueden jugar en el reparto de pizzas.
Como parte de estas pruebas, iniciadas en Estados Unidos, investigadores de ambas compañías estudiarán las reacciones de los usuarios a la interacción con vehículos de conducción autónoma, como parte de su experiencia de reparto. Esta investigación resulta importante para que ambas compañías puedan comenzar a examinar y comprender las perspectivas de los usuarios alrededor del futuro del reparto de comida con vehículos autónomos.
Conforme Ford desarrolla su modelo de negocio con vehículos de conducción autónoma, llevar adelante investigaciones con compañías como Domino’s resultará crucial para garantizar que la tecnología se aplique de modo que se mejore la experiencia de usuario. Ford, que prevé comenzar a fabricar vehículos de conducción autónoma en 2021, está realizando avances para diseñar un negocio que cumpla con las necesidades tanto de las empresas con las que colabora como de sus clientes.
Durante las próximas semanas, clientes de Domino’s en Ann Arbor (MI, EEUU) elegidos al azar tendrán la oportunidad de recibir su pedido a domicilio en un Ford Fusion Híbrido Autónomo de Investigación que será conducido manualmente por un ingeniero de seguridad de Ford acompañado de investigadores. Los usuarios que accedan a participar podrán realizar un seguimiento del vehículo de reparto a través de GPS gracias a una versión mejorada de la aplicación Domino’s Tracker. También recibirán mensajes de texto conforme se acerque el vehículo de conducción autónoma que les mostrarán cómo recoger su pizza utilizando un código único para abrir el Compartimento Domino’s Heatwave del interior del vehículo.
El partner local Roush Enterprises fabricó el prototipo de contenedor de pizza, el compartimento Domino’s Heatwave, tomando como punto de partida su experiencia con el vehículo de reparto DXP en 2015. Ford y Domino’s completaron pruebas preliminares del proceso de reparto utilizando el vehículo en modo de conducción autónoma en Mcity, el entorno urbano simulado del campus de la Universidad de Michigan. La ciudad de Ann Arbor también ha apoyado el proceso de pruebas; su alcalde, Christopher Taylor, afirma: “Hoy se trata de reparto de pizza, pero espero que colaboraciones como estas permitan aún más avances e innovación en el futuro”.
Los estudios analizarán las reacciones de los usuarios que podrían ser reticentes al tener que recoger personalmente su pedido, pero está claro que, tal como apunta el alcalde de esta localidad, este tipo de procedimientos podrían abrir la puerta a nuevos avances entre los que, porqué no, podría estar la entrega de pedidos de piezas en el taller…
La conducción autónoma y la confianza de los usuarios
Y es que la conducción autónoma genera muchas incógnitas, como ésta, analizada por Ford, o como la confianza de los usuarios cuando son pasajeros. La promesa de la tecnología para conducción autónoma es, como poco, tentadora. Algunos expertos predicen que se podrán salvar millones de vidas y proporcionar movilidad a todas las personas con tan solo eliminar a los seres humanos del asiento del conductor. Pero la diferencia entre la teoría y la práctica se reduce a lo siguiente: las personas tienen miedo de los coches robot. De hecho, un estudio reciente de AAA (American Automobile Association) indicó que el 75 % de los estadounidenses tiene miedo de montarse en un vehículo de conducción autónoma.
De hecho, Magnus Lindkvist, Master de Ciencias en Negocios y Economía de la Escuela de Economía de Estocolmo, en las Jornadas sobre Tecnología y Seguridad Vial, promovidas por Carglass España junto a Seguridad Vital (RTVE) y FESVIAL, manifestaba lo siguiente: “La conducción autónoma puede ser peligrosa en sus primeras generaciones”, afirmando que se tarda un tiempo hasta que las tecnologías se estabilizan, las legislaciones las contemplan y los usuarios las entienden, «pero después de algunos años es grandioso«, vaticinando la conducción autónoma de nivel 5 para 2043.
En Intel, tal como afirma su ingeniero principal y arquitecto de sistemas jefe del Autonomous Driving Group, Jack Weast, creen que podrán hacer que los usuarios superen el temor ante ese peligro, mediante la creación de una experiencia interactiva entre vehículo y usuario informativa, útil y cómoda; en resumidas cuentas, una experiencia de confianza. Su equipo de estudios sobre la experiencia del usuario ha mostrado este potencial en una reciente investigación (Trust Interaction Study), realizada con la ayuda de pasajeros de vehículos de conducción autónoma, en la que se centraron siete focos de tensión:
Opinión sobre la decisión de un ser humano frente a la de una máquina
Espacio personalizado frente a falta de ayuda
Conocimiento frente a demasiada información
Abandono del control del vehículo frente a un nuevo control del vehículo
Funcionamiento frente a demostración del funcionamiento
Decir frente a escuchar
Máquinas que siguen reglas frente a la interpretación de las reglas por parte de las personas
Intel continuará explorando la confianza como un elemento clave en la arquitectura y el diseño de sistema para vehículos. Para ver la presentación de las principales conclusiones se puede acceder a este video.