El pasado 9 de junio se dio el pistoletazo de salida oficial en Bruselas a la campaña de concienciación paneuropea «We Drive EU». Impulsada por la recién creada Coalición Automovilística por Europa (Automotive Coalition for Europe), esta iniciativa se ha presentado ante líderes políticos, directivos e integrantes del sector con un objetivo claro: lograr que las instituciones de la Unión Europea reconozcan la posventa de automoción como un eje fundamental en el desarrollo de la estrategia industrial y de movilidad del continente.
El peso socioeconómico del sector avala este movimiento. Con un volumen de negocio que alcanza los 236.000 millones de euros entre componentes y mano de obra, el mercado de la posventa es el responsable directo de que más de 285 millones de vehículos sigan circulando en Europa. Asimismo, el sector constituye el sustento de 3,2 millones de puestos de trabajo y da vida a unas 900.000 empresas y pymes a lo largo de todo el territorio comunitario.
Durante el encuentro de presentación, los portavoces del sector enfatizaron que el crecimiento económico y la innovación van de la mano de un entorno competitivo. En este sentido, desde agrupaciones empresariales de la distribución se ha reclamado la continuidad y la actualización del Reglamento de Exención por Categorías de Vehículos Motorizados (MVBER), una normativa que consideran indispensable adaptar a las nuevas realidades y cambios tecnológicos del automóvil. «Sin embargo, no hay competitividad sin competencia», destacó Stéphane Antiglio, presidente de Parts Holding Europe. «El MVBER es absolutamente esencial para nosotros. Esta normativa debe mantenerse y revisarse para reflejar los cambios tecnológicos».
Por otro lado, se puso el foco sobre los retos que introducen los vehículos definidos por software. Los talleres independientes reivindican que cuentan con la formación y la capacidad técnica necesarias para intervenir en vehículos modernos, pero advierten de que esto solo será viable si las autoridades aseguran un acceso equitativo, estandarizado e interoperable a la información técnica de los fabricantes (OEM), los datos del vehículo, la codificación de componentes y los sistemas de baterías desde el primer momento. Garantizar este «Derecho a Reparar» es lo que permitirá mantener una movilidad asequible, preservar la libertad de elección de los usuarios y controlar los costes de mantenimiento.
Sostenibilidad y capacidad de resistencia
La campaña también defiende que las metas de descarbonización de la Unión Europea no pueden alcanzarse fijándose únicamente en la fabricación de vehículos nuevos, sino que se debe adoptar un enfoque basado en todo el ciclo de vida del producto. El mantenimiento preventivo, la reparación y la reconstrucción de componentes alargan la vida útil del parque móvil , lo que supone una contribución directa a la economía circular y a la reducción de emisiones sin necesidad de declarar de manera prematura el final de la vida de los coches que aún son perfectamente reparables.
«No deberíamos declarar prematuramente obsoletos los vehículos que pueden repararse y prolongar su vida útil, contribuyendo así enormemente a la sostenibilidad», subrayó Paulius Saudargas, miembro del Parlamento Europeo por el Grupo del PPE. «Además, con los vehículos definidos por software, necesitamos interoperabilidad y estandarización. La Comisión Europea debería seguir trabajando en ello con la nueva plataforma».
Además de su perfil sostenible, la posventa demostró ser un elemento crítico de resiliencia en periodos de crisis recientes, garantizando el transporte diario, salvaguardando la logística y asegurando el suministro logístico. Con capacidad para proveer piezas destinados a más de 47.000 marcas y modelos diferentes, los distribuidores y talleres aseguran la movilidad en cualquier rincón geográfico de Europa, incluyendo áreas rurales y remotas.
En ese sentido, el Dr. Mark Nicklas, Jefe de la Unidad de Automoción de la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DG GROW) de la Comisión Europea, explicó que «nuestras políticas en materia de automoción tendrán como objetivo apoyar la competitividad y la resiliencia de todo el ecosistema automovilístico, y el mercado de repuestos para automóviles desempeña un papel importante en ello, así como en ofrecer a los consumidores vehículos seguros, sostenibles y asequibles».
Alex Erdmann, director de Asuntos Externos de MAHLE, destacó el papel fundamental del sector para mantener a Europa en marcha durante las crisis externas: «Para nosotros, el mercado de posventa es mucho más que un simple canal de servicios. Es un motor de beneficios en tiempos de crisis».
Un frente común ante las instituciones
La campaña «We Drive EU» busca la plena integración del sector en las políticas de la Unión Europea, de forma destacada en la aplicación del Plan de Acción Industrial del Automóvil. El sector asegurador también se ha sumado a este llamamiento, coincidiendo en la necesidad de aplicar un enfoque global que proteja la libre competencia en la posventa y el acceso a los datos internos del coche para fomentar la innovación en servicios de reparación y seguros.
La Coalición Automovilística por Europa cuenta entre sus miembros y colaboradores con destacadas asociaciones del sector como ADPA, AIRC, AME, EGEA, FIGIEFA e Insurance Europe, así como con el apoyo de firmas sectoriales como Belron, Mobivia y Mahle (según consta en la documentación oficial de la campaña).
Pierre Thibaudat, director general de ADPA, concluyó que “el futuro de la industria europea del automóvil no estará garantizado únicamente por la fabricación. Se sustentará en toda la cadena de valor, y el mercado de repuestos automotrices es el motor de la misma”.