La compañía bilstein group va a cumplir 180 años, está en la séptima generación (Jan Siekermann es el director general del grupo) y ha pasado a ser un fabricante con uno de los programas más extensos del mercado para la posventa, puesto que su catálogo tiene una cifra superior a las 100.000 referencias.
En nuestro país, la filial que nació en 2005 de la mano de su actual director general, Juan Lanaja, ha experimentado progresivos cambios en su envergadura debido a la expansión de su presencia en el mercado, salvando con nota las dificultades de complejidad y competitividad que encontraron.

Desde el pasado 1 de diciembre, afrontan un nuevo e importante proceso de mejora que les llevará a constituirse como uno de los socios estratégicos clave para la distribución y para los talleres: han implementado en sus almacenes del recinto industrial Plaza de Zaragoza el innovador sistema logístico Autostore. Este es un sistema flexible y escalable que logra que, en un espacio mucho más reducido (sólo 450m2), se puedan almacenar hasta el 80% de sus productos en stock proporcionando mejoras en distintos aspectos. Por un lado, se logra una mayor capacidad de albergar más familias de producto en stock del catálogo general en un menor espacio: hasta ahora empleaban 12.000m2 de superficie construida para estocar 44.000 referencias y enviarlas a su selectivo elenco de clientes -junto a la expedición de urgencias-. Por otro lado, consiguen una mayor eficiencia y rapidez para sus clientes a quienes atienden con unos ratios de servicio muy altos (que no se redujeron ni en stocks ni en urgencias en las épocas más complejas de problemas de suministro que experimentó el sector ni en el proceso de implementación de este nuevo sistema), junto con una mayor personalización en la búsqueda de soluciones adaptadas a sus necesidades.
Este sistema, que ha supuesto una inversión de 3 millones de euros, ha significado pasar de un sistema manual a un sistema híbrido (manual-electrónico).
Anticipación mediante análisis de datos
El director general de la filial, junto con su director de marketing, Daniel Tomeo y su responsable logístico, David Calleja, nos abrieron de nuevo las puertas de la filial para que pudiéramos ver de primera mano el impresionante despliegue de esta implantación y los cambios que va a experimentar el almacén, porque este es un proceso que va a tener continuidad, puesto que ya están pensando en la estrategia de mejora para 2030.
Lanaja nos explicó “esto parte de dos años de estudio y análisis profundo, dado que los datos que manejábamos indicaban que podríamos llegar a tener problemas con el espacio, como ya nos sucedió cuando tuvimos que trasladarnos de Malpica a Plaza, en nuestro proyecto 2018-2024. Este análisis lo basamos en tres pilares. El primero nuestro profundo conocimiento del mercado, lo que le aportamos, eligiendo muy bien dónde está el negocio y lo que el cliente quiere. El segundo, la consultoría logística ya que para tomar la decisión manejábamos diversas opciones, entre ellas construir una ampliación en la parcela adyacente a la actual, que es de nuestra propiedad, si bien nos decantamos por una solución acorde a los tiempos: concentración y ahorro de costes. El tercero, las necesidades logísticas del Grupo, para poder elegir un modelo exportable a otras filiales. Ahora, una vez tengamos el nuevo modelo a pleno rendimiento (para alimentarlo trabajamos en turnos de noche con el fin de que no se vea perjudicado el flujo de suministro al cliente), vamos a seguir remodelando nuestro almacén con la instalación de 450m2 más para albergar el 90% de referencias en una nueva fase, según el proyecto estratégico2025-2030, lo que implica tener más referencias dos años antes de lo que en principio estaba previsto, ya que el año que viene podríamos disponer ya de más de 50.000 referencias en stock y así paulatinamente.”


Autostore más de cerca
Autostore es un cubo que se elevan hasta la zona más alta de la nave, con unas celdas internas que albergan cajas superpuestas, subdivididas en función del espacio que necesitan los recambios, reduciendo el aire a su mínima expresión, y conectados con su potente SAG. 18 robots situados en la zona superior localizan el contenedor donde se encuentra el producto que se necesita, que se entrega en cuatro puestos donde los operarios (que ya no tienen que ir a localizarlos por el almacén) lo saca mediante un sistema electrónico con doble verificación visual de recogida de producto, y los coloca en el lugar del pedido para el cliente, mediante un sistema ‘put to the light’ (se enciende un piloto en el lugar donde debe dejarlo el operario que apaga una vez realizada la operación.
Un sistema realmente sorprendente e impactante, que actualmente está siendo visitado por los clientes. Y hay quien tomo muy buena nota.
Construir juntos
Lanaja comentaba que esta apuesta ha podido realizarse gracias a la confianza y fidelidad de los clientes, con quienes la compañía ha venido realizando una tarea de consultoría a coste cero, aportándoles datos quizá a priori difíciles de escuchar pero que, a posteriori, una vez se entra en un trabajo conjunto, suponen mejoras en las organizaciones que llevan a unos resultados cada vez más positivos, como el lograr que el 80% de los pedidos sean de stock y no de urgencias, con el ahorro de costes que implica, el aumento de stocks vivos en los clientes, ganando así más dinero, y la planificación de las necesidades de personal y de piezas disponibles en el proveedor.
“Además, como somos muy transparentes, el cliente, mediante sus herramientas informáticas puede ver la disponibilidad, como en una ventana, desde su negocio”, añadía Lanaja.
No termina aquí esta labor de consultoría, dado que la figura de Consultoría del taller sigue en marcha, y ello supone saber al 100% qué necesita el taller, y reconducir compras hacia el distribuidor y el proveedor, puesto que se le muestra todo lo que disponer de más de 100.000 referencias (de momento) en tiempo y forma óptimas puede suponer en cuanto a rentabilidad para los implicados.