Según informaba EFE, hasta el 10 de febrero, el grupo Toyota tenía que esperar para revisar la situación y ver cuándo podía recuperar sus operaciones en China. Las doce fábricas que tiene en este país estaban cerradas debido a las festividades del Año Nuevo y estaba programado que volvieran al trabajo a comienzos de este mes. De las doce plantas, cuatro son de ensamblaje y ocho producen piezas o componentes para los vehículos. Toyota ha decidido ahora reabrir desde este lunes tres de esas cuatro plantas de ensamblaje pero funcionando a mitad de su capacidad, mientras que la cuarta, ubicada en Chengdu (oeste), podría volver a operar una semana más tarde.
Honda aplazó también la reapertura de las operaciones de sus fábricas de motocicletas en China, que tenía programada tras las festividades del Año Nuevo.

PSA, decidía repatriar a trabajadores franceses y a sus familias que viven en Wuhan. El consorcio tiene una fábrica en Changsha, a unos 300 kilómetros del centro del brote, donde tiene su sede la joint venture formada con Dongfeng Motor, el mayor productor del país y con el que un importante número de firmas occidentales se han asociado. Actualmente esta sociedad conjunta vende vehículos de las marcas Peugeot y Citroën en China.
Renault abría en Wuhan en 2016 después de asociarse con Dongfeng, bajo el nombre de Dongfeng Renault Automobile Company, y anunciaba que seguiría el mandato gubernamental chino y extendería el cierre hasta el día 13.
Fuentes de rotativos como El País, explicaban que los grupos alemanes pueden verse muy afectados: BMW, Daimler producen en China entre un 25% y un 30% del total y Volkswagen fabrica allí más del 40% de sus unidades anuales. Respecto a los proveedores, China representa hasta un 15% de sus ingresos.
Pero el peor parado por esta nueva situación sería, según El País, General Motors. La compañía estadounidense fabrica en Hubei diversos modelos con su aliada SAIC, mientras que muchos de los vehículos que la marca vende en China se producen en otras provincias del país. Casi un 45% de sus ventas dependen de la actividad que mantiene en el país.

Según Sernauto, Ficosa y Mondragón son las empresas de componentística más afectadas, a las que se suman seis intemedias con instalaciones en el país: Fersa Bearings, Sadeca, Industrias Dolz, RTS, Talosa y Zanini. Por otro lado, Cie Automotive y el Grupo Antolín. Empresas españolas, multinacionales en el campo de los componentes para automóvil, tienen plantas de producción en Wuhan aunque su actividad por lo pronto no se ha visto afectada. Gestamp, tenía sus 11 plantas chinas cerradas desde el Año nuevo chino (25 de enero), aunque han recuperado la normalidad progresivamente.
«La compañía ha activado los protocolos y medidas de prevención adecuadas y trabaja en directa coordinación con las autoridades chinas. Adicionalmente, como medida preventiva, ha cancelado todos los viajes del grupo previstos a China«, explicaban.

La dirección de Marelli (nuevo nombre tras la compra por parte de la japonesa japonesa Calsonic Kansei) anunció a sus trabajadores el pasado 13 de febrero su intención de presentar un expediente temporal de regulación de empleo que afectaba a los 400 empleados de su planta de Barberà del Vallès (Barcelona). La compañía es otro ejemplo de cómo el Covid-19 (el otro nombre del coronavirus de Wuhan) está afectando a la economía global. La compañía argumenta que la regulación está obligada por la falta de materia prima llegada del continente asiático.
No sólo las empresas se ven afectadas. Las reuniones feriales también sufren esta epidemia. Si fue sonada la cancelación de MWC en Barcelona, la automoción no se libra, como ya comentamos por las anulaciones de las ferias chinas de Automechanika, además del XVI Salón Internacional del Automóvil de Pekín, que se pospone cuando debía tener lugar en la sede del Centro Internacional de Exposiciones de China del 21 al 30 de abril.
El Ministerio de Sanidad de China ha elevado el balance del brote de coronavirus originado en la ciudad de Wuhan a 1.380 muertos y 63.851 personas contagiadas, un balance que podría ser mayor.