Se avecina el retorno del verano y con él, los movimientos de vehículos llenarán nuestras carreteras en un patrón escalonado desde el jueves hasta el domingo. Según los pronósticos de la DGT, se espera un total de 6.820.000 desplazamientos de largo recorrido en los próximos días. Mayoritariamente, estos movimientos corresponderán a aquellos usuarios que regresan a sus hogares tras sus períodos vacacionales.
La importancia de revisar el vehículo después de las vacaciones de verano es equivalente a la atención que se le brinda antes de emprender viajes de largo recorrido. Esta medida cobra aún más relevancia en momentos de elevadas temperaturas, como las experimentadas en este verano marcado por olas de calor. La iniciativa ‘Elige calidad, elige confianza’ (ECEC), respaldada por destacados fabricantes de componentes del automóvil adheridos a Sernauto, advierte sobre estos aspectos cruciales.
El calor combinado con los trayectos extensos puede impactar el rendimiento general del vehículo, especialmente afectando componentes como neumáticos, frenos, sistema de refrigeración y niveles de fluidos. En este sentido, desde la iniciativa ECEC se resalta que la vuelta tras la temporada de vacaciones es un período propenso a averías debido al desgaste acumulado por los viajes por carretera. La acumulación de kilómetros, la exposición a temperaturas elevadas, la carga adicional y los embotellamientos contribuyen al esfuerzo al que se somete al vehículo.
Por tanto, se insta a llevar a cabo una revisión exhaustiva de los elementos más vulnerables durante esta temporada. Esto incluye neumáticos, sistema de refrigeración, limpiaparabrisas, frenos y niveles de fluidos. Durante el verano, los neumáticos sufren un desgaste acelerado debido a las altas temperaturas, lo que hace esencial verificar tanto el dibujo como la presión de los mismos.
Asimismo, es crucial asegurar el funcionamiento óptimo del sistema de refrigeración, ya que un uso excesivo puede afectar su desempeño. Los limpiaparabrisas también deben ser evaluados para garantizar que la goma esté en buen estado. Finalmente, los frenos merecen una atención especial debido a la exposición a temperaturas elevadas, que puede ocasionar un desgaste prematuro de las pastillas. Los niveles de líquidos también deben ser supervisados, ya que tienden a disminuir después de recorridos prolongados.
No de debe subestimar el valor del mantenimiento en el automóvil, ya que la falta de éste es la principal causa de averías. La prevención es clave y se logra a través de revisiones regulares, antes y tras los desplazamientos en verano. En particular, si el vehículo tiene más de diez años, la frecuencia de estas revisiones debe incrementarse.