Grupo Jodima, con base en Kampenhout, completó en julio la adquisición de IADA, su homólogo español líder en la industria química y de derivados del petróleo. La compañía española, con sede en Vilobí del Penedès (Barcelona), liderada desde hace 45 años por su CEO, Emilio Brustenga (como frontman de la empresa familiar propietaria) y con la dirección general de Daniel López desde 2019, es reconocida por su enfoque en productos químicos para la industria del automóvil y un sólido historial de ventas anuales de 25 millones de euros, respaldado por cerca de 50 empleados. IADA es ampliamente conocido por su marca homónima y distribuye sus productos en la Península Ibérica, Francia, Italia y el norte de África.
Esta adquisición se alinea perfectamente con la estrategia de expansión europea del Grupo Jodima ya que IADA complementa significativamente las operaciones existentes del grupo en términos de oferta de productos, canales de distribución y alcance geográfico. Con más de seis décadas de excelencia, IADA cuenta con una división de investigación y desarrollo altamente respetada que se convertirá en el centro de innovación del Grupo Jodima.
El actual director general de IADA, continuará desempeñando un papel fundamental en la empresa, aportando su experiencia para impulsar el desarrollo del mercado en el sur de Europa, al igual que su equipo comercial encabezado por Javier Sargatal. Esto incluye tanto productos de marca como soluciones de marca blanca.
La ubicación estratégica de IADA, ligeramente fuera de la zona operativa actual del Grupo Jodima, crea nuevas oportunidades para los clientes de marca blanca en Europa Occidental. Estos clientes ahora podrán expandirse hacia el sur de Europa y los mercados emergentes de África. Además, la evolución gradual hacia el mercado minorista español brinda perspectivas prometedoras para el grupo.
Para hablar de esta operación nos hemos puesto en contacto con López quien nos comentaba: «Estamos muy contentos; lógicamente, hoy hay un cierto revuelo en el personal ya que hay que entender que la compañía tiene más de 60 años y algunos empleados llevan toda la vida trabajando para una misma familia propietaria, algo que ahora supone ciertos cambios, pero el sentimiento que prevalece es el de ilusión y satisfacción por la proyección que supone formar parte de una multinacional (Jodima nació en el 79 pero desde 2022 es propiedad en un 45% del grupo PE Capital Group que tiene una mentalidad de crear una estructura industrial potente), con las oportunidades de futuro que las sinergias que se crean nos plantean. Más en un momento en el que los costes de las materias primas son inestables y los transportes muy elevados.
De hecho, el proceso fue muy rápido. Semanas. Primero, porque Emilio ya venía preparando la compañía para una posible operación (yo me incorporé para pilotarla cuando sucediera), y después porque el Grupo trabaja en lo mismo que nosotros, con lo que conoce proveedores, modos operativos…’hablamos el mismo idioma’. Es ventajoso para todos porque no va a haber grandes golpes de timón, sino que se ajustarán las ventajas en compras y desarrollo geográfico y de clientes, etc. adquiriendo volumen. Jodima con su marca Prisma e Iada con la marca del mismo nombre complementan sus zonas y el hecho de que se esté pensando en cerrar nuevos acuerdos con compañías en el ámbito europeo (porque este es un producto que tiene poco importe pero que pesa mucho y la proximidad a los mercados reduce gastos de transporte) nos ayudará a desarrollarnos, aunque no se van a intercambiar las marcas. Iada es una marca premium, y así seguirá.»