El vapour lock, o bloqueo por vapor, es un fenómeno crítico que puede ocurrir cuando el líquido de frenos alcanza el punto de ebullición, lo que conlleva la pérdida de eficacia en el sistema de frenado. Desde la iniciativa ‘Elige calidad, elige confianza’ (ECEC), promovida por Sernauto en beneficio de la seguridad vial, se advierte sobre el riesgo de este problema cuando no se realiza un mantenimiento regular del sistema de frenos y su desgaste.
Con el tiempo y la absorción de humedad, el punto de ebullición del líquido de frenos puede reducirse hasta un 20% en tan solo dos años. Por esta razón, “es muy recomendable sustituirlo y seguir las recomendaciones de los fabricantes”, apuntan desde la iniciativa.
Un líquido de frenos en mal estado puede causar una frenada prolongada en ciertas circunstancias. “Cuando, por ejemplo, por las altas temperaturas y por una frenada prolongada se llega al punto de ebullición del líquido de frenos, la humedad en líquido se convierte en gas. Ahí observamos el efecto de que el pedal se hunde y perdemos en gran parte la eficacia de la frenada”, según explican desde ECEC.
Además, cuando las temperaturas superan los 30°C, la capacidad de refrigeración de los discos y pastillas de freno disminuye “afectación, esta, que también se produce en el líquido de frenos, aunque este puede trabajar con algunos grados de más”, advierten desde ECEC.
En situaciones de calor extremo, la evacuación del calor se vuelve más difícil y los discos pueden deformarse, lo que aumenta la temperatura de trabajo y eleva el riesgo de bloqueo por vapor o vapour lock, con la consiguiente pérdida de frenada.
Cuáles son los síntomas del Vapour Lock
Los síntomas de este grave problema incluyen frenos que se sienten «esponjosos», con un recorrido más largo del pedal y una disminución en su capacidad de frenado que puede llegar a ser nula.
“Siempre que observamos síntomas como ruidos o vibraciones al frenar, que el pedal de freno se hunde, está muy duro o pierde capacidad de frenado, deberíamos someter el vehículo a revisión lo antes posible”, advierten.
Para abordar este problema, los fabricantes de componentes de automoción están invirtiendo en investigación y desarrollo (I+D+i) enfocado en disipar el calor. Esto incluye la búsqueda y desarrollo de materiales que igualen o superen el rendimiento del amianto, que fue prohibido en 1999, en diversas temperaturas. Asimismo, “Junto con los fabricantes de vehículos se ha conseguido desarrollar composiciones de mezclas de material de frenado que optimizan la relación entre frenada, confort y desgaste”, señalan desde ECEC.
Recordemos que Sernauto también se muestran preocupados por la transformación tecnológica e industrial del sector de la automoción y propuso una estrategia recientemente, junto con la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) y KPMG, bajo el título “Nuevos retos del sector de la automoción en España”.