Ha costado, pero ya está aquí el otoño en su esplendor. Y las primeras DANAS y borrascas, como Aline, que azotó ayer Madrid.
Es este momento, cuando resulta fundamental asegurarse de que el automóvil esté en óptimas condiciones para evitar problemas durante la conducción.
Para ello, Norauto ofrece siete consejos, que pueden ser trasladados a los clientes del taller:
- Mantener el coche limpio: Limpiar su automóvil puede parecer contraproducente antes de una lluvia, pero un parabrisas sucio puede empeorar su visibilidad con las primeras gotas de agua.
- Verificar el estado de los neumáticos: Hay que asegurar de que los neumáticos están en buen estado y cumplen con la profundidad mínima del dibujo de la banda de rodadura. Norauto recomienda no bajar de 3 mm para garantizar un mejor agarre, especialmente en condiciones de lluvia.
- Escobillas en buen estado: Las escobillas del limpiaparabrisas deben estar en óptimas condiciones para asegurar una visibilidad adecuada, ya que unas escobillas en mal estado pueden empeorar la situación.
- Comprobar los niveles de líquidos: Aceite, refrigerante, líquido de frenos, líquido de dirección asistida y líquido del limpiaparabrisas deben ser revisados y rellenados si es necesario.
- Funcionamiento del climatizador: Hay que asegurar que el sistema de climatización o desempañador de cristales funciona correctamente para evitar el empañamiento de las ventanas.
- Estado de las luces: Verificar que todas las luces funcionan y están bien ajustadas. Y recordar que hay que encender las luces de posición y de cruce durante la lluvia para mejorar la visibilidad.
- Estado de los frenos: Es esencial que el estado de las pastillas y discos de freno sea óptimo.
Además de mantener el vehículo en buen estado, Norauto enfatiza la importancia de una conducción responsable, que incluye aumentar la distancia de seguridad, adaptar la velocidad a las condiciones de la carretera y evitar conducir en condiciones climáticas peligrosas. Si la lluvia se vuelve intensa mientras conduce, sugieren estacionar el vehículo en un lugar seguro y esperar a que mejore el clima.
Por último, hay que evitar circular por charcos con profundidad desconocida y, sobre todo, por áreas inundadas, ya que el riesgo de aquaplaning aumenta en tales situaciones.