La industria del automóvil está en pleno de cambio de paradigma. Y, como se ha analizado en muchos foros, es debido a los nuevos intereses de los consumidores, las crisis geopolíticas, que han supuesto aumento de los costos en materias primas, problemas con el suministro de materiales por el bloqueo del transporte, incremento de los costes de energía, aranceles y una transición desigual hacia los vehículos eléctricos, con crisis en las plantas productoras de vehículos de continentes como el europeo o el americano, y la irrupción del gigante chino al mercado, entre otros factores. Ello ha llevado a las empresas del sector a reevaluar sus estrategias, suponiendo que un sector tradicionalmente sólido presente ahora volatilidad para los inversores que lo sustentan.
En este contexto, se ha creado una corriente en las empresas del mercado de la automoción que han recurrido a las escisiones para liberar valor para los accionistas y definir mejor su enfoque estratégico: por ejemplo, Honeywell, que completó su separación en tres empresas independientes (negocios de automatismos -con automoción en él-, tecnología aeroespacial, y materiales avanzados) en junio, así como han hecho el Grupo Continental, con Aumovio (y recientemente con la venta de ContiTech a Lone Star Funds), o BASF, con la escisión de la división Coatings, que ha dado lugar a Surventis.
A la corriente se ha se sumado los distribuidores de recambios Genuine Parts (GPC, distribuidor con sede en Atlanta fundado en 1928, que opera la red NAPA Auto Parts y el negocio de repuestos industriales Motion y propietaria de Alliance Automotive) quien, ya en febrero, anunció que estaba trabajando con JPMorgan Chase & Co. para separar en dos empresas independientes sus negocios de Automoción (que generó más de 15 mil millones de dólares en ingresos en 2025 año de su centenario, con 10. 000 ubicaciones en todo el mundo, incluyendo Australia, con más de 6000 tiendas Napa Auto Parts, sólo en Estados Unidos), e Industria (que aportó 9 mil millones de dólares en ese mismo periodo). Will Stengel, CEO de GPC, dijo al respecto que la división de la empresa simplificará las operaciones y proporcionará mayor valor a largo plazo para los inversores, y es una acción que se producirá a principios del año que viene.
Para hacerse con el negocio de automoción de GPC, O’Reilly Auto Parts, nacida en 1957 con sede en Springfield, Missouri, cotizada en bolsa, con una cifra de ingresos récord de aproximadamente 17.780 millones de dólares en 2025, lo que representó un crecimiento interanual del 6,42%, y con más de 6.500 sucursales operando en Estados Unidos, Puerto Rico, México y Canadá, ha presentado una oferta por la división NAPA Auto Parts, por un valor que podría ascender a 10.000 millones de dólares o más, (algo que anunció Bloomberg y recogió Reuters) cuyo acuerdo podría anunciarse a finales del verano, aunque Genuine Parts aún no ha tomado una decisión definitiva, por lo que todavía podría conservar esa división, venderla a O’Reilly, o esperar la oferta de otro postor. De aceptarse la propuesta de compra, esta sería la mayor adquisición de O’Reilly desde que incorporó CSK Auto Corp. a su estructura por aproximadamente 1.000 millones de dólares.
Tras este anuncio, las acciones de Genuine Parts subieron un 12,9%, mientras que las de O’Reilly cayeron un 2,6%.
Habrá que ver cómo se desarrollan los acontencimientos, y qué efecto tiene a posteriori en los mercados en los que está presente GPC, entre ellos el español, no exento de debate sobre sus movimientos empresariales; lo que está claro es que, de materializarse, se crearía un grupo absolutamente especialista en distribución, un verdadero gigante (a diferencia de pasar a ser propiedad de un fondo de inversión), que lograría tres objetivos: mayor volumen, una marca potente como NAPA, y la globalización, llegando a 19 países (con mayor impulso en la presencia europea).