MEYLE ha anunciado el lanzamiento de una nueva gama de componentes de suspensión neumática con calidad OE, diseñada específicamente para vehículos de marcas premium como BMW, Mercedes-Benz y Land Rover.
Hasta ahora, los talleres independientes se enfrentaban a un dilema al reparar estos sistemas complejos: recurrir a recambios originales de alto coste o a componentes del mercado secundario que a menudo presentaban limitaciones en el control de amortiguación o problemas de estanqueidad. Con esta incursión, la compañía alemana busca cubrir este vacío, ofreciendo soluciones que permiten reparaciones rentables sin sacrificar la precisión técnica.
Innovación y calidad técnica
La nueva familia de productos de MEYLE se divide en tres componentes clave, todos desarrollados bajo estrictos estándares de equipo original:
- Valonas y fuelles neumáticos: Fabricados con técnicas de bobinado (filament winding) específicas para cada vehículo, lo que garantiza un confort de conducción óptimo.
- Puntales de suspensión: Integran electrónica y control de amortiguación activa que se acoplan perfectamente al sistema del vehículo.
- Sensores de control de nivel: Diseñados bajo los estándares de MEYLE y sometidos a pruebas individuales para asegurar su fiabilidad.
Además, la marca ha prestado especial atención a la logística mediante un embalaje premium con sistema de bandejas, que protege las piezas durante el transporte y facilita su extracción sin necesidad de usar materiales de espuma.
Un mercado en expansión
El lanzamiento responde a una tendencia clara: los vehículos circulan durante más tiempo y acumulan más kilómetros, lo que eleva la demanda de recambios especializados. Según datos de la KBA, la edad media del parque automovilístico ha subido a los 10,3 años.