En el ámbito de las piezas de recambio, la calidad juega un papel esencial. En este contexto, MANN+HUMMEL, un experto en filtración, destaca las diferencias entre el uso de filtros de combustible de alta calidad y opciones de baja calidad. A lo largo de este análisis, se presentarán más de siete diferencias clave que demuestran la importancia de optar por un filtro de gasolina de calidad en lugar de uno de baja calidad, especialmente cuando se ignora el período de sustitución.
Los expertos de MANN+HUMMEL han sometido a prueba dos filtros de gasolina que han estado en uso durante un tiempo prolongado, superando con creces el intervalo de servicio recomendado. Uno de estos filtros es de alta calidad, mientras que los otros dos son de baja calidad: uno es un filtro OEM y el otro es una variante de baja calidad.
Los especialistas abrieron las carcasas de aluminio de los filtros usados para inspeccionar su estado interior. El filtro OEM mostraba signos evidentes de acumulación, con un tono oscuro en su material de filtro. Sin embargo, la cubierta estaba impecable y la junta tórica conservaba su elasticidad, a pesar de su uso prolongado.
Según Jörg Schömmel, Director Senior de Producto de MANN-FILTER: “Se trata de un filtro de alta calidad. El cartucho no presenta deformaciones, ni pliegues apelmazados y el color uniformemente oscuro indica claramente que, durante todo el periodo de servicio, la función de filtración en profundidad se ha realizado correctamente al repartir uniformemente la suciedad por toda la superficie filtrante, evitando, de este modo, un aumento de la resistencia al paso de fluido que hubiese provocado la deformación del cartucho”. Pero advierte que “sin embargo, ni el conductor ni el taller pueden ver a simple vista estas características, es por esto, por lo que se hace necesario respetar los periodos de mantenimiento indicados para cada vehículo”.
El experto advierte, además, que ignorar estos intervalos puede resultar en un mayor consumo de combustible, emisiones contaminantes elevadas, mayor desgaste del motor y del sistema de inyección, e incluso daños a elementos críticos como los inyectores.
La calidad, estructura y materiales utilizados son cruciales para la vida útil de un filtro. La estabilización adecuada del medio filtrante garantiza un rendimiento de filtración óptimo y evita el «empaquetado», un fenómeno en el que los pliegues del papel se colapsan, reduciendo la superficie útil del filtro.
Las tapas y juntas de estanqueidad también desempeñan un papel vital al prevenir el paso de combustible no filtrado a la parte limpia del filtro. La alta calidad de las carcasas de los filtros garantiza una fiabilidad operativa a largo plazo.
Un análisis de un filtro de baja calidad revela consecuencias negativas para el vehículo. El cartucho colapsado ha deformado las tapas y comprometido la estanqueidad entre las zonas limpia y sucia del filtro.
En definitiva, respetar los intervalos de sustitución recomendados es esencial para mantener el rendimiento y la vida útil del vehículo. Ignorar estos intervalos aumenta los riesgos para el propietario del vehículo y la pérdida de oportunidades de servicios de mantenimiento para los talleres. La inversión en filtros de calidad beneficia tanto a los propietarios de vehículos como a los talleres, construyendo relaciones a largo plazo con los clientes. Recordemos que MANN+HUMMEL también presentó un desafío: evaluar su conocimiento sobre la movilidad eléctrica.