La creciente competitividad de las marcas chinas en el mercado de vehículos nuevos continúa trasladándose al de ocasión. Según el Índice GANVAM-DAT correspondiente al primer semestre de 2026, este fenómeno ya no afecta únicamente a los vehículos más jóvenes, sino que se extiende a todos los tramos de antigüedad, provocando una reducción de precios especialmente significativa en los modelos con más de diez años.
Los datos muestran que los vehículos de más de diez años redujeron su precio medio un 4% respecto al mismo periodo del año anterior. En concreto, los coches de entre 11 y 15 años se sitúan en una media de 9.927 euros (-4,4%), mientras que los de más de 16 años bajan hasta 4.635 euros (-3,7%). Dado que estos modelos concentran más de la mitad de las operaciones de compraventa de segunda mano, su evolución condiciona el comportamiento del conjunto del mercado.
Más oferta, precios más bajos
El informe atribuye esta corrección también al aumento de la oferta de vehículos jóvenes procedentes, principalmente, de la finalización de contratos de renting, así como de operaciones de buyback y flotas de alquiler. Como consecuencia, los modelos de entre 2 y 5 años reducen su precio medio un 4,2%, hasta los 19.435 euros, mientras que los seminuevos registran el mayor ajuste, con una caída del 5,1% y un precio medio de 25.103 euros.
El eléctrico comienza a estabilizarse

El análisis de GANVAM-DAT refleja también una incipiente estabilización del valor residual del vehículo eléctrico, tomando como referencia unidades con tres años de antigüedad. Aunque sigue siendo la motorización que más se deprecia, los eléctricos conservan ahora el 46,2% de su valor original, una cifra ligeramente superior a la registrada al cierre del primer trimestre.
El estudio relaciona esta evolución con el creciente interés por esta tecnología, impulsado por la volatilidad del precio de los carburantes. Según el DAT Report 2026, el 47% de los españoles se plantea adquirir un vehículo electrificado con enchufe, aunque persisten dudas sobre la evolución de las baterías y la disponibilidad de infraestructura de recarga.
El híbrido convencional conserva mejor su valor
Entre las distintas tecnologías, los híbridos no enchufables siguen siendo los que mejor mantienen su valor con el paso del tiempo. Tras tres años desde su matriculación, conservan el 65% de su valor inicial, por delante de los modelos de gasolina (57%), los híbridos enchufables (54,8%), los diésel (casi el 54%) y los eléctricos puros (46,2%).