El otoño ha comenzado con fuerza en España tal como ha alertado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), comportando fenómenos meteorológicos como borrascas y DANA, con riesgo de inundaciones en gran parte del país. En este contexto, la conducción se complica y los imprevistos y riesgos se multiplican.
Por ello, ofrecemos consejos para prevenir y paliar los efectos de tener que conducir en estas condiciones.

A punto en 10 tips
1- Buen estado de los neumáticos. Unos neumáticos desgastados provocan un menor agarre y menos adherencia, y aumenta el riesgo de aquaplanning. La marca recuerda que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura no debe ser inferior a 1,6 mm y recomienda no bajar de los 3 mm para un mayor agarre en situaciones de lluvia.
Se puede comprobar el desgaste localizando los testigos que hay en la banda de rodadura y que pueden variar de una marca a otra, desde el propio logotipo del fabricante hasta un triángulo o las siglas TWI (Tread Wear Indicator). Si el neumático está próximo a ese límite de desgaste, quiere decir que es necesario su sustitución.
2- Neumáticos adecuados para lluvia. Se trata de los popularmente conocidos como neumáticos de invierno y los “all season” o cuatro estaciones. Los neumáticos de invierno proporcionan un rendimiento excelente en condiciones de lluvia, hielo o nieve, y están diseñados para adaptarse a las condiciones climáticas frías y a las carreteras difíciles. En el caso de los neumáticos “all season” son aptos para utilizar todo el año, ya que cuentan con todas las características de neumáticos de invierno y de verano de forma simultánea.
En el caso de contar con neumáticos de verano, estos deben ser sustituidos, ya que no están preparados para proporcionar un agarre óptimo con frío y lluvia.
3- Niveles de los líquidos. Hay que revisar y rellenar los líquidos del vehículo si fuera necesario, especialmente el aceite, el refrigerante (nivel y temperatura), el líquido de frenos, el líquido de la dirección asistida y, por supuesto, el líquido del limpiaparabrisas.
A este respecto, hay que precisar que el líquido limpiaparabrisas está formulado a partir de agua, alcoholes, colorantes, aromatizantes y tensoactivos que no contienen metanol. Además, cuenta con detergentes y disolventes especiales que ayudan a eliminar todo tipo de suciedad acumulada en el parabrisas y en los faros, sin dejar residuos ni afectar a las superficies del vehículo.
En el mercado, existen dos tipos principales de líquido limpiaparabrisas: en primer lugar, un preparado que se usa directamente; y, en segundo lugar, un concentrado, que requiere ser diluido según las proporciones recomendadas por el fabricante del vehículo, ya que una mezcla inadecuada puede dañar las escobillas
El líquido limpiaparabrisas profesional no solo limpia, sino que protege el vehículo y mejora la conducción. Estas son sus principales propiedades: Mejora la visibilidad al disolver eficazmente la suciedad. Protege la pintura y los plásticos del vehículo frente a compuestos agresivos. Controla la espuma sin reducir la visibilidad ni dejar residuos. Evita la refracción de la luz, reduciendo deslumbramientos y distracciones. Aumenta la seguridad general durante la conducción.
4- Correcto funcionamiento de las escobillas. Tanto las delanteras como las traseras, deben poder hacer un correcto barrido y limpieza de los parabrisas.
5- Funcionamiento del climatizador o el sistema para desempañar los cristales. Con la bajada de las temperaturas es normal que los cristales comiencen a empañarse, lo que sucede por la diferencia de temperatura exterior respecto al interior del vehículo. En este sentido, se recomienda hacer un uso correcto del sistema automático propio de anti-empañamiento de los cristales, tanto delantero como trasero. En caso de no contar con este sistema, se puede dirigir el aire acondicionado al máximo hacia los cristales para eliminar el empañamiento.
6- Funcionamiento y estado de los frenos. Es fundamental comprobar que las pastillas y discos están en buen estado y que el vehículo frena correctamente. No hay que olvidar que, con lluvia, aumenta la distancia de frenado.
7- Correcto funcionamiento de las luces y niveladas. No debe haber ninguna luz fundida y, además, deben estar bien niveladas para evitar deslumbramientos. Recordemos la necesidad de encender las luces de posición y de cruce, en caso de no contar las luces diurnas, en los momentos de lluvia para aumentar la visibilidad. Las de niebla sólo son necesarias si la lluvia es muy intensa.
8- Sin indicadores encendidos en el cuadro de mandos. Ante la más mínima duda, se recomienda realizar una revisión electrónica del vehículo, especialmente cuando éste cuente con una gran variedad de sistemas de ayuda a la conducción conocidos como ADAS. Su correcto funcionamiento es vital.
9- Coche limpio. Si el parabrisas está lleno de grasa y suciedad, su estado empeorará con las primeras gotas de lluvia, perjudicando enormemente la visibilidad. Además, un coche limpio es más visible.
10- Equipar el coche con todo lo necesario. En enero de 2026 será obligatorio el uso de la señal V16 conectada y homologada, que sustituirá a los triángulos y que ofrece una óptima visibilidad del vehículo en caso de avería, siniestro o cualquier otro tipo de incidente en carretera.
También es recomendable comprobar que toda la documentación está en regla y, además, se aconseja llevar agua, mantas, kit de primeros auxilios, linterna, extintor y el móvil siempre con batería para estar listos ante cualquier tipo de incidente.
Para asegurarse de que el vehículo está en perfecto estado, es conveniente pasar por un taller de confianza, y hacerse conlos elementos de seguridad que garantice poder apoyarse con solvencia cuando se necesiten.