Durante 2023, el número de fallecimientos en las carreteras de España disminuyó en tres personas en comparación con el año anterior, alcanzando un total de 1.145 víctimas. A pesar de esta leve mejora, las autoridades de tráfico, tanto a nivel nacional, como autonómico, continúan implementando medidas para prevenir más accidentes y víctimas.
Por ello, en la carretera A-355 de la provincia de Málaga a su paso por Coín hacia Marbella, y conocida como la ‘carretera de la muerte’ porque en solo 10 kilómetros se registraron una decena de accidentes durante el año pasado, se implementaba una nueva señalización: una llamativa línea roja en una zona donde había una doble línea continua para delimitar los tramos de la calzada.
Esta nueva señalización, la primera de las líneas rojas en carretera en España, tiene como objetivo reducir todo lo posible el índice de accidentes y mortalidad vial, en una carretera en la que los adelantamientos son especialmente peligrosos.
Con ello se pretende advertir a los conductores que está prohibido adelantar en un tramo de cuatro kilómetros de esta carretera, reemplazando la línea continua estándar presente en otras zonas. La medida se complementará con la instalación de cuatro radares que tienen como objetivo concienciar a los usuarios sobre la necesidad de reducir la velocidad. Esta medida ha sido confirmada por la propia Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía.
No se descarta que coloquen más en otros puntos sensibles de la región, y también podrían tomarse medidas de este tipo en otras comunidades autónomas.