Las averías relacionadas con los sistemas eléctricos, electrónicos y de emisiones están adquiriendo cada vez más protagonismo en los talleres españoles. Así lo refleja un análisis realizado por Recomotor a partir de miles de operaciones gestionadas con talleres profesionales de toda España durante el primer semestre de 2026.
Según el estudio, aunque el desgaste general y el mantenimiento correctivo continúan siendo la principal causa de entrada al taller, con un 23,7% de las intervenciones, las reparaciones vinculadas a los sistemas de emisiones y anticontaminación han experimentado un importante crecimiento y ya representan el 17,9% del total. En esta categoría destacan componentes como catalizadores, filtros de partículas (DPF), válvulas EGR y sondas NOx, especialmente en vehículos diésel.
Las averías eléctricas y electrónicas ocupan la tercera posición, con un 16,4% de las reparaciones registradas. Entre las incidencias más frecuentes figuran los problemas en centralitas, sensores, baterías, cableado y sistemas de asistencia a la conducción. El aumento de la complejidad tecnológica de los vehículos, junto con la expansión de los sistemas ADAS y de las arquitecturas eléctricas más avanzadas, está contribuyendo a esta tendencia.
Por detrás se sitúan las reparaciones relacionadas con la dirección y la suspensión, que representan el 14,8% de las intervenciones, seguidas por el sistema de frenos (12,6%). Las averías de motor y transmisión suponen el 9,3% del total, aunque continúan siendo algunas de las más costosas para el conductor. Los sistemas de climatización y ventilación mantienen una incidencia más estable, con un 5,1%.
El coste de reparar también sube
El informe también pone de manifiesto el incremento del coste medio de las reparaciones. Durante la primera mitad de 2026, el ticket medio por intervención alcanzó los 684 euros, un 9% más que en el mismo periodo del año anterior. Las reparaciones relacionadas con electrónica, emisiones y transmisión concentran buena parte de este aumento debido al valor de los componentes y a la necesidad de realizar procesos de diagnosis más avanzados. “Cada vez hay menos averías simples. Hoy una parte importante de las reparaciones requieren diagnosis avanzada, componentes de alto valor y más horas de trabajo, lo que eleva de forma directa la factura final para el cliente”, explica Marc Cuñat.
El efecto del envejecimiento
Uno de los factores que explican esta evolución es el envejecimiento del parque automovilístico español. Según los datos citados en el estudio, la edad media de los turismos en España alcanza los 14,6 años y el 62% de los vehículos supera ya la década de antigüedad. Esta situación incrementa el volumen de reparaciones derivadas del desgaste acumulado y obliga a los talleres a enfrentarse a sistemas cada vez más complejos. “El coche español envejece más rápido de lo que se renueva, y eso obliga al taller a buscar soluciones que mantengan el vehículo en circulación sin disparar los costes para el cliente”, señala Marc Cuñat.
Los recambios recuperados ganan peso
En este contexto, los recambios recuperados continúan ganando presencia en las reparaciones. Motores, cajas de cambio, sistemas de emisiones y componentes electrónicos figuran entre las piezas reutilizadas con mayor demanda durante el semestre, impulsadas por la necesidad de contener costes sin renunciar a la trazabilidad ni a la garantía. “El taller busca soluciones realistas para el cliente. Cuando una reparación puede reducirse hasta un 60% utilizando piezas recuperadas certificadas, el vehículo tiene muchas más posibilidades de seguir circulando”, sostiene el responsable de recambios en Recomotor.
Un taller más técnico
El análisis concluye que el taller independiente evoluciona hacia un entorno cada vez más técnico y digitalizado, donde la diagnosis electrónica, la gestión de sistemas complejos y el acceso a información técnica y componentes fiables son elementos esenciales para afrontar las nuevas necesidades de reparación. “Hoy el taller ya no trabaja solo con mecánica tradicional. Gestiona electrónica, software y normativas ambientales. La reparación depende tanto del conocimiento técnico como del acceso a recambios fiables y económicamente sostenibles”, concluye Marc Cuñat.