Cuando José Casabella y su sobrino Julio Moreno pusieron en marcha FuturWagen en 2013, lo hicieron después de cerrar una etapa anterior muy marcada por la crisis económica. Empezaron con una sola nave y siete trabajadores, pero la evolución del negocio les obligó rápidamente a ampliar capacidad. En 2015 incorporaron la nave contigua para separar mecánica y carrocería, más adelante sumaron un tercer espacio destinado a servicio rápido de pintura y aparcamiento y, recientemente, han inaugurado una nueva nave centrada en mecánica. Actualmente disponen de unos 6.500 m² entre instalaciones y campa exterior.
Ese crecimiento, sin embargo, no responde únicamente a una cuestión de tamaño. Casabella explica que la filosofía de FuturWagen siempre ha pasado por “apostar por el volumen y por crecer”, ya que considera que quedarse estancado termina afectando inevitablemente a la viabilidad del negocio. La empresa cuenta hoy con 48 empleados y trabaja con un modelo muy orientado al cliente corporativo. En mecánica, aproximadamente el 65% de la actividad procede de flotas, renting y VTC, mientras que el resto corresponde a particulares. En carrocería y pintura, donde trabajan 19 empleados directos, el peso principal sigue estando en las aseguradoras.
Ese modelo también ha dado notoriedad internacional al taller. Integrado en EuroTaller desde 2013, FuturWagen fue distinguido en 2022 como “Mejor Taller del Mundo” en los World Class Workshop Awards de Groupauto International, unos galardones que reúnen a más de 6.000 talleres de 29 países.
Rapidez y especialización
Frente a un mercado donde muchos talleres acumulan listas de espera de varias semanas, FuturWagen ha convertido la capacidad operativa en uno de sus principales argumentos. Casabella asegura que, en la mayoría de los casos, son capaces de ofrecer cita “como mucho para una semana”, una política que exige una gestión muy controlada de procesos, recambios y tiempos de reparación.
El taller cerró el último ejercicio con una media mensual cercana a los 450 vehículos en mecánica y unos 260 coches en carrocería, cifras que reflejan claramente esa apuesta por el volumen. Buena parte de la estrategia pasa también por priorizar los clientes más rentables y reforzar el servicio a grandes cuentas, donde la rapidez tiene incluso más peso que el precio. Empresas como Mercadona forman parte de una cartera de clientes en la que el tiempo de inmovilización del vehículo resulta especialmente importante.
Toda esa actividad ha venido acompañada además de una importante inversión técnica. FuturWagen dispone de varias plataformas de diagnosis multimarca con capacidades PassThru, equipamiento específico para vehículo eléctrico y formación continua para la plantilla. En electromecánica, el taller mantiene su integración dentro de EuroTaller, mientras que la división de chapa y pintura iniciará próximamente una nueva etapa junto a Mottiva, la red impulsada por Sinnek. Además, FuturWagen también pertenece a la red KSC en neumáticos, es distribuidor e instalador oficial de enganches de remolque ORIS y forma parte de EV DIM Repair, especializada en vehículo eléctrico. Aunque José Casabella cree que la implantación masiva del coche eléctrico será más lenta de lo previsto, insiste en que “esto va a llegar y hay que apostar por ello”.



Un sector cada vez más complejo
Más allá del crecimiento del negocio, otro de los aspectos que más preocupa a José Casabella es la evolución del propio sector. La creciente complejidad tecnológica, la inversión necesaria y la dificultad para encontrar personal cualificado están provocando, en su opinión, una transformación profunda del mercado.
De hecho, FuturWagen está reorganizando sus horarios para mejorar la conciliación laboral y concentrar buena parte de la jornada entre las 7 y las 15 horas. Casabella reconoce que “ahora la gente valora tanto la conciliación y estar a gusto como el dinero”, un cambio que obliga a replantear modelos de trabajo históricamente muy exigentes dentro del taller.
Su visión del futuro también resulta bastante clara. Considera que el taller independiente tenderá cada vez más a concentrarse en estructuras grandes capaces de asumir inversiones, tecnología y capacidad operativa. “Los talleres pequeños tienden a desaparecer. Al final subsistirán los grupos grandes o los talleres grandes”, afirma. Una reflexión que resume bastante bien la filosofía con la que FuturWagen ha construido su crecimiento durante más de una década y que el propio José Casabella sintetiza en una frase muy directa: “Hay que pensar en crecer o morir”.


Puedes ver el reportaje completo en las páginas 56-57 de MRyT 451 en este enlace.