Puestos en contacto con los equipos españoles de Federal-Mogul o Honeywell, éstos no pueden hacer declaraciones públicas porque deben esperar a que se confirme desde AntiTrust, así que la información es la que Honeywell hizo pública ayer en su página web, y que refiere la venta de su división de fricción a Federal Mogul Corporation por 155 millones de dólares; la operación deberá ser confirmada o modificada por las autoridades antimonopolio, cosa que se espera suceda el segundo semestre de este año.
La compra implica que las marcas Jurid y Bendix pasan a formar parte del ya de por sí completo portafolio de marcas de Federal-Mogul en esta familia de productos (Ferodo, Necto, Duron, Wagner).
No hay más información acerca de la fórmula de integración de las marcas en Europa que, en función de los países, tiene diferentes estructuras, posiciones, cuotas y distribución.
En España se deberían lograr las sinergias de dos fábricas, en Zona Franca y en Badalona, y de los equipos humanos de las, hasta ahora, marcas competidoras, además de establecer la distribución de las mismas (en turismo, de la mano de Grovisa y en vehículo industrial, de ADR).
Si bien no hay nada en firme aún sobre la empresa que las llevará al taller, desde Grovisa (que ya modificó su oferta en bujías cuando Federal-Mogul compró Beru) Carlos Vía se muestra «ocupado pero no preocupado» con el tema. En su opinión, «el mercado del freno es hipercompetitivo, y entra además en la dinámica cada vez más acelerada de todas las multinacionales de las distintas familias de producto de establecer acciones para lograr rentabilidad; hemos hablado con Honeywell y si bien no nos han podido confirmar decisión alguna, sería imprudente no buscar soluciones. Somos proveedores de servicios y nos hemos adaptado a los cambios, que cada vez ocurren con más rapidez, proponiendo a los talleres las mejores marcas y productos para que lleguen al taller de la mejor manera posible.
Esta noticia viene a reforzar la idea de que es cada vez menos seguro tener un único proveedor y, aunque siempre estemos buscando oportunidades y muchas operaciones se hayan congelado, es casi una obligación reactivar alguna conversación que en su día quedó bloqueada; sería imprudente no hacerlo«.