Imprefil, especialista en el mercado de componentes térmicos y de filtración, ha lanzado una alerta sobre cómo el frío extremo compromete la operatividad de los catalizadores y filtros de partículas diésel (DPF), proponiendo las soluciones de BM Catalysts como respuesta técnica de alto rendimiento.
El invierno impone condiciones de trabajo severas que afectan directamente la durabilidad de los componentes de emisiones. Los principales riesgos detectados incluyen:
- Dificultad en los arranques: Con temperaturas bajo cero, la atomización del combustible se reduce y el sistema de escape tarda considerablemente más en alcanzar su temperatura óptima.
- Combustión deficiente: Este retraso operativo puede derivar en combustiones incompletas, elevando las emisiones contaminantes.
- Obstrucciones físicas: La acumulación de nieve, hielo o escarcha en el circuito de escape no solo restringe el flujo de gases, sino que genera una contrapresión que merma la eficiencia del motor y puede causar daños estructurales en el sistema.
Tecnología de Carburo de Silicio (SiC) contra el frío
Para mitigar estos efectos, Imprefil destaca la importancia de elegir componentes de alta calidad que favorezcan una temperatura de operación estable. En este sentido, la gama premium de DPF de carburo de silicio (SiC) de BM Catalysts se posiciona como una solución estratégica para el taller profesional.
Estos dispositivos ofrecen una elevada conductividad térmica, permitiendo que el filtro alcance con mayor rapidez el calor necesario para realizar la regeneración en entornos gélidos. Además, su bajo coeficiente de expansión térmica asegura la integridad estructural frente a los choques térmicos y cambios bruscos de temperatura, evitando fallos prematuros.