El combustible que se utiliza para propulsar los vehículos, ya sea gasolina o diésel, con el tiempo genera residuos de carbono que se depositan en componentes de línea escape como FAP y catalizador, y conduce inevitablemente a un empeoramiento progresivo de la eficiencia del motor.
Esto se traduce en un menor rendimiento, elevado consumo, mayor contaminación y mayores costes por reparaciones inesperadas. Y desde Texa han presentado una buena solución, el H2 BLASTER, el nuevo instrumento desarrollado por la compañía y que, aprovechando el poder de la combinación de hidrógeno y oxígeno, limpia completamente las partes involucradas en el proceso de combustión interna y restaura el rendimiento óptimo del motor, al tiempo que reduce el consumo y las emisiones nocivas.
Ventajas tras el tratamiento con H2 BLASTER
Las principales ventajas obtenidas tras el tratamiento con H2 BLASTER:
- ahorro de combustible.
- reducción de emisiones nocivas.
- limpieza EGR, FAP.
- limpieza de las partes internas del motor sin desmontarlas.
Un equipamiento técnico excepcional que permite un servicio completo
H2 BLASTER de TEXA, cuenta con:

- VCI NOS incluida para el control del motor vehículo.
- Display Touch screen industrial Android de 10».
- Botón parado de emergencia.
- Led multifunción de alta visibilidad con aviso sonoro.
- Célula electrolítica de acero inoxidable 316L.
- Sensor de temperatura de la celda.
- Sensor de fuga de hidrógeno.
- Válvula limitadora de presión.
- Informe limpieza imprimible.
- App para teléfonos inteligentes.
- Conexión Wi-Fi y Bluetooth.
- Ruedas traseras off road y ruedas blandas delanteras.
- Depósito de acero inoxidable.
- Borboteador para prueba visual de funcionamiento y nivel adicional de seguridad.
- Válvula de seguridad.
- Carcasa acero 120x73x70 cm – 80kg.
H2 BLASTER en acción eficiente, potente, de alto rendimiento
H2 BLASTER aprovecha el proceso de electrólisis del agua para generar oxihidrógeno, una mezcla de hidrógeno y oxígeno que, con el motor en marcha y caliente, se inyecta en el colector de admisión a través del práctico tubo de servicio y llega a la cámara de combustión. Aquí mismo el gas se dispara por la alta temperatura y reacciona transformándose en vapor de agua a alta presión.
De este modo empieza el proceso de descarbonización: el vapor de agua penetra en las incrustaciones y disuelve el carbón depositado en los pistones, válvulas y toberas de los inyectores y de forma generalizada en los componentes que se encuentran entre la cámara y el conducto de escape.
Todas las fases del tratamiento son monitorizadas por NOS (NAVIGATOR OBD Service) que, conectado a la toma de diagnosis, controla que el procedimiento se realice con seguridad.
Una inversión con rápido retorno

TEXA presenta H2 BLASTER como el instrumento de taller que asegura una inversión económica con un retorno garantizado. Anuncian que realizar unas cuantas intervenciones bastarán para recuperar el coste de compra.
Consideran que H2 BLASTER se convierte en una importante fuente de ingresos, con un impacto mínimo en los costes laborales. Gran parte del tratamiento de limpieza del motor lo realiza la máquina de forma independiente, sin intervención del técnico.
Recordemos también que hace unos meses, Texa presentó Axone Voice, un visualizador diseñado y fabricado para ser indispensable en el diagnosis multimarca y multiambiente en los vehículos de nueva generación.