Según el último barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), casi la mitad de la población española cita a los «problemas económicos» como su principal preocupación. En este contexto, el gasto en combustible para vehículos se vuelve un punto de atención clave.
El Círculo Neutral in Motion (AEDIVE, AER, ANESDOR, ANFAC, ASCABUS, FACONAUTO, FENEVAL, GANVAM y SERNAUTO), ha presentado una serie de consejos prácticos para ayudar a los usuarios a ahorrar en combustible:
Mantenimiento regular del vehículo: Programar revisiones periódicas para asegurar que el vehículo esté en óptimas condiciones, controlando aspectos como la presión de los neumáticos, el estado del motor y del sistema de escape, así como la limpieza de los filtros de aire y aceite.
Planificación de la ruta: Anticiparse al viaje y utilizar aplicaciones de navegación para encontrar las rutas más eficientes en términos de consumo de combustible, evitando horas punta, carreteras congestionadas y retenciones.
Reducir peso y carga innecesarios: En el caso de las motos, aprovechar la anchura del carril para una conducción más segura y suave, lo que reduce el consumo y el desgaste de los componentes.
Controlar la velocidad: Conducir a una velocidad moderada y respetar los límites de velocidad puede reducir significativamente el consumo de combustible.
Utilizar el aire acondicionado de manera inteligente: Moderar su uso, especialmente a altas velocidades, y optar por abrir las ventanas a bajas velocidades para mantener el vehículo fresco.
Marchas altas y bajas revoluciones: Conducir a revoluciones más bajas, especialmente en carreteras planas y a velocidades constantes, puede reducir el consumo de combustible.
Estos consejos no solo buscan aliviar el bolsillo de los usuarios, sino que también reflejan el compromiso de la industria automovilística con una movilidad más sostenible y eficiente. Los fabricantes están invirtiendo en investigación y desarrollo de vehículos más eficientes, explorando tecnologías como los vehículos eléctricos, híbridos y de hidrógeno, además de adaptarse a normativas más estrictas en cuanto a eficiencia de combustible y emisiones.
Sin embargo, tanto la industria como los consumidores deben seguir colaborando para fomentar una cultura de conducción consciente y adoptar tecnologías más limpias y eficientes para un futuro sostenible.