El fabricante británico Aston Martin ha vuelto a confiar en la ingeniería alemana para su último lanzamiento estrella. El nuevo Vanquish, buque insignia de su gama GT, incorpora de serie la tecnología de suspensión adaptativa BILSTEIN DampTronic X, consolidando una colaboración técnica de largo recorrido entre ambas compañías.
El reto dinámico del Vanquish no es menor: gestionar el despliegue de fuerza de su motor V12 biturbo de 5,2 litros, capaz de entregar 835 CV y un par motor de 1.000 Nm. Con una velocidad punta que alcanza los 344 km/h, el vehículo requería un sistema de chasis que no solo garantizara la estabilidad a altas velocidades, sino que también preservara el refinamiento propio de un gran turismo de lujo.
“Estamos ante un motor realmente extraordinario”, afirma Simon Newton, director de rendimiento del vehículo de Aston Martin. “Esa capacidad de aceleración debía ir acompañada de un nivel equivalente de control y precisión, algo que hemos conseguido aprovechando el potencial de los amortiguadores adaptativos BILSTEIN DampTronic X, el diferencial electrónico y la electrónica de control del vehículo.”
Ingeniería de precisión: Milisegundos que marcan la diferencia
El corazón del sistema DampTronic X reside en una válvula de ajuste de presión ultra rápida. El funcionamiento se basa en la lectura constante de datos. El sistema procesa información de diversos sensores cientos de veces por segundo, analiza variables como la velocidad del vehículo, el ángulo de dirección y el movimiento de las ruedas y la carrocería y ajusta individualmente la fuerza de amortiguación de cada rueda en milisegundos.
Este nivel de respuesta permite resolver el conflicto habitual entre confort y deportividad. Mientras que en el modo de conducción GT se prioriza la suavidad de marcha, los modos Sport y Sport+ endurecen la respuesta para un control total de la carrocería en conducción dinámica.
“El bajo peso de los amortiguadores DampTronic X, logrado gracias a un concepto con válvula interna y tubos de aluminio, también contribuye a reducir las masas no suspendidas”, añade Thomas Grassmann.
Simon Newton resume así el resultado: “La combinación de precisión dinámica, prestaciones y refinamiento permite al nuevo Vanquish ofrecer un rango de uso muy amplio y establecer una nueva referencia dentro de la gama”.
Eficiencia y ligereza
Además de la gestión electrónica, la construcción física de los componentes juega un papel crucial. BILSTEIN utiliza tubos de aluminio y un diseño de válvula interna que permite reducir el peso del conjunto, minimizando así las masas no suspendidas y mejorando la agilidad general del deportivo.
La elección de esta tecnología no es casual; el sistema ya fue testado con éxito en 2020 durante pruebas en Nürburgring Nordschleife. Tras los resultados obtenidos, Aston Martin decidió implementarlo no solo en el Vanquish, sino también en otros modelos de altas prestaciones como el hiperdeportivo Valhalla.