Los baremos y su precisión, los tiempos de reparación, los precios hora y los materiales de pintura son los puntos de conflicto entre los reparadores y las aseguradoras. Para resolverlo, las asociaciones han ejercido de mediadoras, en ocasiones creando en su seno comisiones específicas con representantes de los especialistas del ramo, así como ententes que tratan de ser integradoras con el fin de lograr acuerdos positivos.
Pero la presión es mucha, y las fricciones no han dejado de sucederse haciendo mella en los ánimos (y cuentas de explotación de los reparadores), con voces desde las bases que se han alzado públicamente para exigir más firmeza en estas negociaciones, en especial ante una de ellas, Mutua Madrileña. Ello ha creado una situación quizá con un encono excesivo entre las partes, algunas ocasiones, creando espirales de declaraciones, réplicas y contraréplicas que ha sacudido esta ya de por sí delicada relación de fuerzas.
Si bien desde las diferentes entidades representativas del sector, el mensaje oficial es de consolidación y continuidad, como CETRAA, FAGENAUTO y GANVAM que han reafirmado la vigencia de la Alianza por la Carrocería, esta visión convive con la de otras entidades como ASETRA y APROTALLERES, que han propuesto dar un paso más allá mediante la creación de una Coalición Nacional de Talleres de Carrocería. Por su parte, los talleres se quejan que ya no hay margen para la espera. Dionisio Cerdán (CEO de RIC Madrid) y Miguel Ángel Fernández (responsable de KI MOTOR 2005), por ejemplo, se han manifestado buscando que no solo se dialogue, sino que se lidere un punto de inflexión real frente a las condiciones impuestas por la aseguradora que consideran alejadas de la realidad económica actual, especialmente en Madrid, aunque es un problema que atañe al resto del colectivo y zonas.
Un respiro
Tras muchos dimes y diretes, finalmente, una buena noticia: la labor de mediación realizada por APROTALLERES, CETRAA y CONEPA ha fructificado en un compromiso de mejora de las condiciones económicas para los talleres, tanto de Madrid como para el resto de España, durante el presente ejercicio. Aunque las organizaciones consideran que el ajuste es todavía insuficiente para paliar la pérdida de rentabilidad acumulada (de hecho, desde las bases se pedía un 6%), la aseguradora aplicará una subida media del 3,8% en el precio de la mano de obra en toda España.
El incremento en el precio hora no será uniforme, sino que se adaptará según territorios y tipologías de taller. No obstante, la compañía ha garantizado una subida mínima: Todos los talleres tendrán un incremento base garantizado del 3%. Variables: Existe la posibilidad de sumar puntos adicionales dependiendo de la relación comercial individual de cada establecimiento con la aseguradora. Materiales: Se ha acordado un aumento del 3,8% en el abono de materiales de pintura y del 3% en el pequeño material.
Desde ASETRA y APROTALLERES subrayan que la subida en pintura se queda corta, ya que sus estimaciones prevén un encarecimiento de estos materiales cercano al 4,9%.
Revisión de baremos y tiempos
Uno de los puntos clave de la negociación ha sido la actualización del baremo de tiempos. Mutua Madrileña ha rechazado, por ahora, adoptar el baremo del fabricante solicitado por las asociaciones, pero se ha comprometido a aplicar un sistema más justo.
A partir del próximo mes de mayo, la aseguradora incorporará estimaciones de tiempo de mano de obra más alineadas con la realidad de las reparaciones, tras realizar un estudio de tiempos de montaje y desmontaje. Por su parte, las patronales trabajarán en verificar estas tasaciones para velar por que se ajusten al trabajo real ejecutado en el taller. Un respiro que, pese a no haber satisfecho a todos, es un buen paso para el avance de este conflicto.