Liqui Moly ha destacado en el mes de febrero su grasa de silicona transparente, un producto versátil con aplicaciones en diversas piezas automovilísticas. Su uso es clave para la lubricación de techos corredizos, guías de asientos y bisagras de puertas, entre otros componentes, contribuyendo a la prevención del desgaste prematuro y evitando el gripado por falta de lubricación.
La creación de una película de lubricación adecuada es esencial en el sector automotor. Este producto se ha posicionado como una solución eficiente en los talleres, permitiendo una correcta lubricación entre superficies de metal/plástico. Su aplicación ayuda a minimizar desgastes, fallos y averías, garantizando un servicio confiable y profesional.
La grasa de silicona transparente soporta temperaturas que van desde los -40°C hasta los +200°C, lo que la hace ideal para diversas condiciones de trabajo. Sus usos más frecuentes incluyen la lubricación de articulaciones de elevalunas, contactos eléctricos, cojinetes de deslizamiento y soportes de rodamiento con bajas presiones. Además, gracias a su propiedad dieléctrica, actúa como aislante contra la humedad, evitando la sulfatación y la pérdida de tensión eléctrica.
Otra de sus ventajas es la protección de juntas de goma, manteniendo su elasticidad y prolongando su vida útil. Su composición transparente permite una aplicación discreta sin dejar residuos visibles, asegurando un acabado limpio y profesional.
Disponible en tubos de 100 g, esta grasa se ha convertido en un producto imprescindible para los profesionales del sector, ofreciendo una solución confiable y eficiente en la prevención de desgastes en pares de deslizamiento y rodamiento de metal/plástico y plástico/plástico.
Os recodamos que Liqui Moly alcanzó los mil millones de euros en facturación en 2024.