Una triste noticia.
Ha fallecido José María Luque, conocido representante, querido por todos en la posventa, un sector al que ha dedicado más de cuatro décadas. Nacido en Córdoba, inició su labor comercial en los inicios de los años 70, trabajando por cuenta ajena colaborando con su familiar en Barcelona.
Su propia compañía de representación, JMB Brokers, la creaba en los primeros 90, cuando ya estaba trabajando en Monroe-Tenneco como delegado de ventas.
A partir de ahí, la trayectoria ha sido muy larga y exitosa en la representación de compañías como Purflux, Continental, Doga, Brembo, y muy colaborador en su asociación AEACA siendo socio fundador de la misma. Como nos explica Paco Hernández, su presidente “José María era un apasionado defensor de la asociación y, junto con los primeros socios fundadores, nos ayudó a dignificar y visibilizar el colectivo con esa fuerza, generosidad y ese coraje con lo que lo hacía todo, y con el que ha estado luchando hasta el final contra su enfermedad; él pensaba dejar la profesión a finales de año porque, honesto como era, veía que no podía darles a sus representadas todo lo que él quería. Nos deja un buen profesional, pero para mi, ante todo, un amigo íntimo, y una buena persona”.
Era muy activo en todo lo que rodeaba al sector, estando presente en los grandes foros de reunión, adornando su solvente trabajo con sus sólidos valores personales; en 2023 recibía el premio trayectoria desde los Premios que organizan nuestros colegas de Talleres en Comunicación.
José María fue una persona de una tremenda simpatía, un natural don de gentes y una energía admirables, algo que se puso de manifiesto cuando enfermó de cáncer, con el que ha luchado estos últimos tres años, demostrando ese impulso vital que siempre le ha caracterizado, superando los inconvenientes de las secuelas hasta que le fue posible.
Esa energía es la que recordaba hoy Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de SERNAUTO, con quien trabajó estrechamente durante años: “Se ha marchado un miembro de la familia de la posventa y, si bien lo ha hecho a los 66 años, la intensidad que le caracterizaba sea en su trabajo, con sus amigos, con la familia, hace que haya bebido la vida de tal forma que una persona de un perfil normal hubiera necesitado 200 años. Nos conocimos en Barcelona cuando, hace ya 30 años, asumí la dirección de Brembo; nos llevábamos 10, y han sido los mejores años de ambos, la flor de la vida. Me quedo con lo compartido: las conversaciones, las reuniones, los viajes, con este compañero de vida, más que de profesión, que ha sido uno de los partners de lujo de los fabricantes. Es difícil no emocionarse.”
José María nos ha dejado esta madrugada y, desde MRyT, queremos mandar un enorme abrazo a su familia, en especial a su mujer Begoña, a sus dos hijas y nietos, y a todos los muchos amigos que deja, como nosotros, recordándole.
Descanse en Paz.