Como proveedor global de servicios que es, Tenneco no solo ofrece a los talleres una gama de filtros de partículas diésel (DPF) de referencia en el mercado posventa. En 2008 lanzó esta gama bajo marca Walker pero con el paso de los años la ha ido complementando con servicios paralelos a ellas como formación específica sobre estos filtros, recursos de diagnosis para verificar el estado de los mismos o pósters técnicos en los que, de un vistazo, el profesional de la reparación puede beneficiarse de la información técnica que proporcionan.
Tenneco, a través de su marca Walker, fue la primera en lanzar a la posventa una gama de recambios de filtros de partículas diésel (DPF). Fue en 2008 y como consecuencia de ser un proveedor de referencia para primer equipo ya que desde el año 2000 Tenneco suministraba unidades DPF para equipo original. Volviendo a su oferta para la reposición, la comenta François Vandenbroucke, director de producto de Control de Emisiones para la Posventa de la Zona EMEA de Tenneco: «el DPF original de Walker es una solución completamente homologada, con calidad de primer equipo que puede ayudar a los instaladores a resolver de forma rápida y eficaz problemas relativos al control de emisiones en numerosos modelos de vehículos populares«. Los filtros de partículas Walker para la posventa combinan el catalizador y el filtro de partículas diésel en una pieza ligera y fácil de instalar. Cada unidad está diseñada a medida para cada vehículo siguiendo el proceso de regeneración preferido por el fabricante y ofrece una eficacia de filtración igual o superior al 95 por ciento. Tenneco recuerda que los DPF se deben cambiar entre los 80.000 y los 120.000 kilómetros de servicio, dependiendo del sistema o del modo de conducción.