El verano ha llegado y con él, la temporada de calor. De hecho, las temperaturas se han elevado a niveles extremos y algunas Comunidades han activado las alertas por altas temperaturas. A pocos días de concluir el mes, julio se ha caracterizado por ser uno de los más calurosos y especialmente por registrar récords de calor nunca antes vistos. En España se han producido importantes olas de calor que han dejado 45,4º en Figueres, Girona, o los 44,9º en Andújar, Jaén. Este incremento de las temperaturas afecta, por supuesto, a los vehículos y tiene un efecto directo en los talleres: Sólo durante el mes de julio se está produciendo un incremento de más de un 30% en el número de visitas respecto al mismo mes del año anterior, según Norauto. La subida de las temperaturas es, entre otros motivos, el causante de este aumento.
Al igual que nosotros, los coches y sus elementos también sufren con esta incidencia climatológica, por lo que es necesario protegerlos de los efectos del sol. El exceso de calor puede generar problemas mecánicos y comprometer la seguridad en carretera durante los desplazamientos, y más durante las olas de calor, y es que hay zonas del vehículo que pueden alcanzar los 70 grados en verano.
Aparte, los vehículos más antiguos tienen más posibilidades de sufrir una avería por las altas temperaturas y, por lo tanto, más opciones de pasar por el taller que los vehículos más nuevos. La edad media del parque automovilístico español roza casi los 14 años de edad.
En lo que se refiere a los coches eléctricos, en principio no deberían sufrir más que un automóvil de combustión, pero es cierto que las baterías son muy sensibles a las altas temperaturas, y los vehículos eléctricos pueden verse afectados también.

Hay muchas partes del vehículo que pueden verse afectadas por las altas temperaturas y que pueden interferir directamente sobre la seguridad. Es importante, desde los talleres, recomendar a los conductores estar atentos a las señales que indica el vehículo para poder prevenir averías o incluso, en caso de que se produzcan, evitar que den lugar a un problema de mucho mayor calado y quedarnos tirados, que nunca es buen momento, pasando nervios y calor.
Por ello, Midas y Norauto advierten de la necesidad de tomar precaución, y comparten varios consejos que se les puede ofrecer a los usuarios para combatir los efectos del calor en los vehículos y mantener un viaje seguro durante la temporada estival.
El motor se puede ahogar con el calor
Cuidar del motor es fundamental en cualquier momento del año, pero más si cabe en temporadas de temperaturas extremas. El calor influye de forma significativa en el desempeño del motor, que sufre cuando el termómetro sube y que demanda un esfuerzo extra al sistema de refrigeración para mantener el motor del vehículo a una temperatura adecuada. Antes de la llegada del verano, es fundamental verificar el nivel del líquido refrigerante junto con el estado de los manguitos y el radiador. La falta de este líquido provoca que el motor se caliente en exceso, que sumado a las altas temperaturas del verano puede causar graves averías. Es recomendable renovar el líquido refrigerante cada tres años o al cabo de 50.000km, de esta forma se garantiza su bienestar para el verano.
Al igual que los helados, los frenos se pueden derretir
Los frenos son un elemento crucial del coche, ya que forman parte del denominado triángulo de seguridad junto con las ruedas y los amortiguadores. Su función es muy simple, pero necesaria: detener el coche ante cualquier circunstancia. Durante la temporada veraniega hay que tener un especial control sobre los discos de frenado debido a que soportan el calor de la propia presión al frenar, y el de las altas temperaturas del exterior, produciendo en algunos casos que se deformen. Este hecho puede afectar de manera directa al funcionamiento de los latiguillos que transportan el líquido de freno, poniendo en riesgo nuestra conducción al no frenar correctamente durante los desplazamientos.
Que la batería no sufra un golpe de calor
La temperatura óptima para el funcionamiento de una batería es de 25ºC, por lo que hacer que se enfrente a temperaturas muy elevadas reducirá su efectividad como vida útil. Por ello hay que evitar largos tiempos de exposición de este componente al sol y al calor para que no se recaliente. En este sentido, es importante revisarla sobre todo antes de un viaje largo y en caso de notar síntomas de debilidad en la batería, como dificultades para arrancar el motor, es importante ponerla en manos de un profesional.
Las ruedas también se hinchan en verano
Las altas temperaturas provocan que el aire del neumático se dilate y, junto al calor que emite el asfalto sobre el que circulan, provoca un aumento en la presión de la goma. Por este motivo, es aconsejable verificar periódicamente la presión de los neumáticos y asegurarse de que están inflados según las especificaciones que indica el fabricante para esta estación y en función del tipo de carga. Normalmente se aconseja durante los meses de verano circular con la presión mínima recomendada ya que con las altas temperaturas y el calor del asfalto sobre la rueda al circular la presión de la rueda aumenta. Llevar un control adecuado de la presión ayudará no solo a que el coche circule de forma correcta, sino también a que no gaste más carburante de lo normal y por lo tanto no afecte al consumo.
La chapa, sin protección, también se quema
La diferencia de temperatura entre el exterior y el interior de un coche aparcado al sol en verano puede ser de hasta 20 grados, y de ahí que durante esta temporada es clave estacionar el coche a la sombra. Lo ideal sería resguardarlo en un garaje subterráneo, bajo algún sotechado o zona con árboles donde el coche reciba sombra. En caso de no poder estacionar el vehículo en una zona con estas características, el uso de un parasol ayudará a que el habitáculo no se caliente tanto bajo los efectos del sol. Además, la sobreexposición de la carrocería a los rayos ultravioleta (UV) hace que la pintura pierda su color y su brillo. Al igual que con la piel usamos la crema solar para evitar quemaduras, aplicar una capa de cera protectora al comienzo de la temporada veraniega ayuda a minimizar los daños causados por el sol.
Los líquidos se evaporan
Cuando las temperaturas son muy altas los fluidos del coche se pueden evaporar. Se debe comprobar con frecuencia el líquido refrigerante o anticongelante, que es muy importante para evitar un calentón de motor. El sistema de refrigeración debe funcionar correctamente para que no se produzca una avería grave provocada por las altas temperaturas. También hay que revisar el líquido de frenos y el aceite.
Elementos más humildes, también en peligro
Se recomienda realizar una inspección visual de los manguitos, el calor puede acelerar su deterioro. Esto mismo ocurre con la correa o los latiguillos de los frenos, que se deterioran más rápido con la humedad
Tapicería que se estropea
Dependiendo del material, puede verse dañado como, por ejemplo, el cuero, y también hay que proteger el salpicadero y cuadros.
La electricidad y electrónica sufren mucho
El calor y la humedad también pueden perjudicar al sistema eléctrico del vehículo y, por ello, debe evitarse. Pueden surgir problemas con el alternador o el motor de arranque. El navegador, cuadros digitales o elementos de infotenimiento también pueden verse afectados por el calor con pérdida de luminosidad de pantalla o problemas electrónicos.
Revisar el aire acondicionado puede evitar un sofocón

Más allá de garantizar que el coche cumple con todos los requisitos de seguridad, la revisión del vehículo también permite determinar el estado de salud de sistemas como el aire acondicionado, para aumentar confort y seguridad de los pasajeros. De hecho, la mayoría de los fabricantes de vehículos recomiendan hacer un mantenimiento preventivo integral del sistema de climatización cada 2 años.
Las alarmas deben saltar cuando:
- El aire no es suficientemente frío: cuando esto sucede, se tiende a pensar que el problema radica en la ausencia de gas, pero no tiene por qué ser así siempre. La acumulación de suciedad en el ventilador puede ser otra cuestión a tener en cuenta, así como la falta de lubricación en el compresor del sistema, por falta de mantenimiento del circuito de aire acondicionado.
- Ruidos inusuales: aunque es cierto que el sistema de climatización no es del todo silencioso, lo habitual es que funcione de forma discreta sin ruidos molestos que puedan llegar a afectar al confort de los pasajeros. Si esto sucede, hay que revisar cuanto antes para que no derive en una avería más compleja.
- Malos olores en el habitáculo: esto se debe, principalmente, a la acumulación de suciedad, polvo o humedad en el filtro de habitáculo o también el llamado polen, en el intercambiador o en la bandeja de desagüe. Por ello, mantenerlos limpios y en buen estado es determinante para garantizar un ambiente confortable y saludable durante el viaje, evitando así la aparición de molestias respiratorias a causa de una exposición continuada en un ambiente enrarecido.
En este sentido, se puede recomendar al usuario:
- Recorrer los primeros kilómetros sin el aire a pleno rendimiento: Procurar ventilar el vehículo habitualmente. Se aconseja ponerlo en marcha antes de iniciar el viaje para conseguir esta temperatura de confort. También es recomendable abrir puertas y ventanas antes de subir al coche. A pesar de la urgencia de bajar la temperatura del interior del coche, es crucial entender el funcionamiento de este sistema. Para que sea realmente efectivo, necesita un tiempo de activación que permita que el caudal de aire que entra al coche sea frío y, por tanto, realmente efectivo. Para ello, al iniciar la marcha encenderemos el aire acondicionado, configurándolo a una intensidad media.
- Establecer la temperatura ideal: el asfixiante calor al que estamos haciendo frente durante este verano nos invita a poner el aire acondicionado a temperaturas muy bajas pensando que así se alivia antes la sensación de sofoco. Sin embargo, para que este sistema sea realmente efectivo es recomendable mantener la temperatura entre 22º y 23º. De esta forma, se va aclimatando el interior del vehículo de forma progresiva, evitando así choques térmicos que generan catarros, etc.
- Orientar correctamente el caudal de ventilación: para maximizar los recursos, es importante conocer algunos detalles. Entre ellos, destaca el hecho de que el aire frío pesa más que el caliente. Teniendo esto en cuenta, para poder enfriar más y mejor el vehículo, hay que verificar que el caudal del aire acondicionado debe apuntar hacia arriba. De esta forma, se distribuirá mejor por todo el habitáculo.
- Elegir entre aire acondicionado y recirculación dependiendo del tipo de viaje: para distancias cortas o medias, lo más recomendable es utilizar el aire acondicionado. Sin embargo, si se afronta un trayecto largo, una vez alcanzada la temperatura ideal es preferible hacer uso de la funcionalidad de ‘recirculación del aire’ para aprovechar el aire frío del interior del habitáculo y conseguir que todos los pasajeros disfruten de una temperatura agradable durante todo el trayecto. Asimismo, esto permite evitar un uso excesivo del sistema de refrigeración y protegeremos el compresor frente a potenciales averías.
Consejos de amigo
En general, también se le pueden recordar a los clientes consejos útiles:
- Evitar estacionar en la calle y especialmente en zonas soleadas. Si se puede elegir, es recomendable aparcar a la sombra o en un lugar cerrado como puede ser un garaje. Si no puede ser así, hay que hacerlo lo más lejos de la playa para reducir el impacto de la brisa marina.
- Procurar proteger al máximo el interior con fundas en los asientos, colocando un parasol o cortinillas. Una opción es tapar el vehículo con una funda para exterior.
- Revisar el vehículo con periodicidad. No basta con comprobar estos elementos antes del viaje. Es importante hacerlo con frecuencia, ya que las altas temperaturas acompañan durante todo el verano.
- Si el vehículo va a estar estacionado mucho tiempo, se recomienda arrancarlo y hacerlo circular con cierta frecuencia.
Propuestas y premios
Como prueba de su compromiso con cuidar a sus clientes, durante este verano Midas ha activado la campaña Midas te lleva al Caribe. Al realizar LA Revisión Oficial del vehículo en los talleres de Midas, todos los clientes automáticamente entran a participar en el sorteo de 1 de los 10 viajes a Punta Cana para dos personas o una de las 50 Revisiones Oficiales gratuitas. Con esta promoción de verano, no sólo se tendrá a punto el coche, sino que también se ofrece la oportunidad de disfrutar unas vacaciones inolvidables.