Los vehículos modernos exigen cada vez más a la batería, incluso cuando el motor está apagado. Por eso, las baterías pueden pasar largos periodos funcionando con un bajo nivel de carga, con el tiempo, esto puede afectar al rendimiento. VARTA, marca de Clarios lo explica:
¿Por qué sucede?
- En los trayectos cortos no siempre recargan batería, y en estos el problema está en el equilibrio de la carga. La batería tiene que recuperar la energía que se ha consumido mientras el coche estaba aparcado, y mientras tanto, el alternador debe alimentar al mismo tiempo las luces, el ventilador y el resto de componentes. Es decir, en un trayecto corto queda muy poca energía para recargar.
- Aparcar el motor no significa que el coche se apague. Las unidades de control se apagan gradualmente, y solo entonces, la corriente desciende hasta unos pocos miliamperios. Un turismo estándar alcanza ese punto en unos diez minutos, si una puerta permanece abierta, el coche nunca llegará a ese punto.
- Los coches con acceso sin llave comprueban constantemente si hay una llave cerca, y cada comprobación consume un poco de energía de la batería.
- El sistema de apagado automático del vehículo no desconecta los equipamientos adicionales instalados posteriormente, como una dashcam o una alarma. Por eso mismo, siguen consumiendo una vez aparcado el coche.
- Si una unidad de control o sensor no entra en modo reposo, el coche continúa consumiendo de forma permanente, y no poco. En este caso, es necesario realizar un diagnóstico adecuado de la avería.
- Un fallo en el sistema de carga, como un alternador desgastado, hacen que la batería nunca se recargue correctamente.
- Si se espera en el coche con el contacto puesto, la batería puede llegar a perder mucha energía.
El problema surge cuando el nivel de carga se mantiene permanentemente bajo, porque el coche nunca se utiliza durante el tiempo suficiente para recuperar la carga. En los análisis de la red eléctrica que se realizan en el laboratorio de vehículos de Clarios en Hannover, es frecuente encontrar coches cuya batería se mantiene en torno al 80 % de carga. Y no se trata de un fallo, sino de una característica de diseño.
Una batería cargada puede seguir estando gastada, pero no todas las baterías descargadas son defectuosas. Así que, como taller, dar valor a comprender cómo los trayectos cortos, el modo de reposo y el uso del vehículo afectan al estado de la batería puede reducir las quejas, evitar sustituciones innecesarias y reforzar la confianza en el taller.