El sector del motor está viviendo continuamente una revolución, tanto en optimización de las prestaciones, reducción de emisiones, así como de consumo de combustible. Cada vez nos encontramos con motos y coches con motores más eficientes. Tecnologías que hoy en día ya son muy comunes como la inyección directa, turbos de geometría variable y procesos de reducción de emisiones como son los tratamientos con Adblue. En este artículo gracias a nuestros amigos de eldesguace.net te traemos los mejores consejos para comprar un motor de desguace. Ellos también pueden conseguírtelo en su sección de motores de desguace.
Si bien, todas estas tecnologías mejoran las prestaciones, también añaden cada vez más complejidad a un sistema de por sí ya nada trivial como es el motor de un vehículo.
En algunos casos esa dificultad añadida puede derivar en problemas de fiabilidad del motor y en averías muy complejas en las que puede resultar como opción más viable, cambiar el motor de forma completa.
La eterna duda entre cambiar el motor entero o reparar
La primera opción a plantear siempre es una reparación del propio motor. Siempre que existan recambios de calidad y la avería sea reparable. En el caso de que partes sensibles como el cilindro, bloque, culata, hayan sufrido averías podemos plantear una rectificación siempre que estemos dentro de las tolerancias.
Motores nuevos, de desguace y revisados con garantía
Una vez nos planteamos la opción de cambiar el motor deberemos valorar, por un lado, los costes de mano de obra de desmontaje del motor, cambio de elementos de uno al otro y posterior montaje. Por otro lado, hay que reprogramar las unidades de control (ECU) pertinentes y revisar la compatibilidad con los sensores.
Conocer bien el historial del motor que montamos
De nada sirve gastarse una cantidad importante de dinero en volver a poner en marcha un vehículo que tenía el motor averiado si luego el motor que instalamos tiene problemas.
Diferencias a tener en cuenta entre motores en teoría iguales
Algunas veces nos fijamos en la numeración del motor, su código técnico interno. Algunos de los ejemplos de códigos de motor más conocidos son ASZ ARL en VW o N54 en BMW o en Mercedes.
Pero no solamente deberíamos fijarnos en el código del motor, sino también en qué vehículo iba montado: Por un lado, hay elementos como el desgaste del mismo y por otro, que no existirán dos motores idénticos y nos podría interesar, como hemos visto anteriormente, conocer el historial de mantenimiento o de uso del vehículo en el que iba montado.
Además, aunque coincida la numeración del código del motor, también deberemos asegurarnos de que la electrónica es idéntica o podemos reprogramarla para que todo funcione correctamente: Inmovilizador del motor, buses CAN, sistemas de control de emisiones y, en definitiva, toda la electrónica del vehículo.
Dónde comprar un motor de desguace revisado y con garantías
La web de referencia para estos casos es eldesguace.net en su sección de motores de desguace. Pueden buscarte el motor que necesites, siempre que exista stock del mismo en algún centro de reciclaje, y que este se encuentre en buenas condiciones para su venta.
¿De dónde vienen esos motores?
La mayoría de motores en buen estado para revender provienen de siniestros de vehículos o bajas definitivas que han tenido algún golpe y han sido dados de baja en la DGT. Suelen ser coches y motos con pocos kilómetros en el motor, y se les hacen pruebas de compresión y de otros elementos como turbo para saber si el estado es adecuado.
Existen algunos casos en los que el motor, ya sea porque ha sido despiezado o porque no cumplía todas las garantías, vendrán sin algunos elementos como, por ejemplo, inyectores o turbo o algún elemento como distribución, alternador o motor de arranque. En este caso, deberemos adquirir el recambio correspondiente a poder ser nuevo totalmente y así también nos aseguramos que empezamos con una vida útil mayor.