España tiene la oportunidad de liderar la transición hacia la movilidad sostenible en Europa, impulsada por la próxima Ley de Movilidad Sostenible, que entrará en vigor a finales de este año. Este cambio busca reducir las emisiones de carbono, mejorar la eficiencia energética y minimizar el impacto ambiental, en sintonía con los objetivos de la Unión Europea.
Sin embargo, un tema clave para la industria es si los coches eléctricos suponen una amenaza para el sector de las piezas recuperadas. Jan Amat, CEO de Recomotor, considera que no solo no es una amenaza, sino una oportunidad de crecimiento. Según Amat, muchas piezas clave, como frenos, suspensiones y componentes electrónicos, seguirán siendo esenciales en el mercado de segunda mano, incluso con vehículos eléctricos.
Además, los coches eléctricos traen consigo nuevos componentes, como baterías y sistemas electrónicos, que ampliarán el mercado de piezas recuperadas. Este cambio ofrece nuevas posibilidades para empresas que se dedican a la reutilización y reacondicionamiento de repuestos.
Con más componentes electrónicos que los coches de combustión, la gestión de residuos será un desafío clave en la era de los vehículos eléctricos. Para Recomotor, este reto es también una oportunidad para el sector, ya que una adecuada gestión de estos residuos reducirá su impacto ambiental y favorecerá la reutilización de partes.
Las baterías de los coches eléctricos no solo pueden reacondicionarse para seguir siendo útiles en los vehículos, sino que también tienen una segunda vida en aplicaciones como el almacenamiento de energía. Esto amplía las oportunidades de negocio en sectores como las energías renovables.
A partir de 2025, la legislación europea obligará a que los nuevos vehículos incluyan al menos un 25% de piezas reutilizadas, fortaleciendo aún más el papel de las piezas recuperadas en el sector automotor.
Os recordamos que Recomotor anunció su inversión en Desguace Vinaroz.