El sector automotor enfrenta un desafío global: gestionar los residuos generados por vehículos fuera de uso y reducir su impacto ambiental. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, estos vehículos producen millones de toneladas de residuos anualmente, de los cuales aproximadamente el 85% es reciclable. Sin embargo, aún existen obstáculos para reutilizar componentes más complejos.
Recomotor ha irrumpido con soluciones innovadoras, demostrando que los residuos de vehículos pueden convertirse en productos útiles y sostenibles. “Queremos transformar piezas olvidadas en oportunidades para impulsar una cadena de valor más sostenible en la automoción”, afirmó Jan Amat, CEO de Recomotor.
Uno de los mayores retos ambientales son los neumáticos fuera de uso (NFU), que pueden tardar hasta 1.000 años en degradarse. Europa genera más de 3,5 millones de toneladas de NFU al año, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Neumáticos y Caucho (ETRMA).
Recomotor colabora con artesanos y expertos para convertir este material en productos prácticos. Por ejemplo, crean camas resistentes para mascotas y superficies acolchadas para parques infantiles, mejorando la seguridad. Además, utilizan el caucho triturado en pistas de hípica, destacando su durabilidad y rendimiento.
La creatividad de Recomotor no se detiene en los neumáticos. Llantas transformadas en jardineras decorativas, bujías reutilizadas como clavos o tapas de motor convertidas en colgadores son solo algunas de las soluciones sostenibles que impulsan. Además, trabajan en la reconversión de baterías usadas para alimentar sistemas de iluminación en exteriores, promoviendo una economía circular.
“La combinación de tecnología, diseño y colaboraciones intersectoriales nos permite maximizar el potencial de los materiales desechados. No existen residuos, solo recursos con nuevas posibilidades”, declaró Amat.
Más allá de su impacto ambiental, estas iniciativas fomentan una economía circular, clave para reducir las emisiones de CO2. Según la Fundación Ellen MacArthur, este enfoque podría disminuirlas en un 39% para 2030.
Os recordamos que Jan Amat identificó cuatro tendencias que están impulsando el mercado de piezas usadas y reconstruidas.