El estado técnico del vehículo puede influir en la tranquilidad al volante, especialmente cuando aparecen ruidos, vibraciones, testigos de avería o comportamientos desconocidos. La iniciativa Elige calidad, elige confianza (ECEC) denomina “confianza mecánica” a la seguridad que aporta saber que el vehículo está correctamente mantenido y cuenta con componentes fiables.
Aunque esta cuestión adquiere especial relevancia al hablar de amaxofobia, el miedo a conducir, no es necesario padecer este trastorno para experimentar preocupación relacionada con el automóvil. Cuando existen dudas sobre su funcionamiento, parte de la atención puede desplazarse desde la carretera hacia posibles ruidos, vibraciones o síntomas de una avería.
Estado y ansiedad
Sonia Rojas, psicóloga sanitaria responsable del gabinete Frena tu miedo, explica que una anomalía mecánica puede aumentar la tensión y alterar la sensación de control. La especialista señala además que el estado técnico del vehículo puede constituir una variable dentro del tratamiento de la amaxofobia, dependiendo de las características de cada paciente.
Según Rojas, entre el 75% y el 80% de quienes comienzan el tratamiento en su gabinete superan la amaxofobia, dentro del grupo de pacientes comprometidos con la terapia y que cuentan con apoyo de su entorno. El proceso comienza con la gestión de la ansiedad y continúa con una exposición progresiva a situaciones reales de tráfico.
Prevenir averías
El mantenimiento del automóvil también forma parte de la labor de concienciación realizada durante la terapia. Rojas recomienda acudir al taller no únicamente cuando aparece una avería, sino también para prevenirla, ya que conocer el estado técnico del vehículo puede ayudar a generar confianza en determinados pacientes.
Esta seguridad resulta especialmente relevante ante situaciones como un adelantamiento, una frenada de emergencia o un viaje largo. La propia especialista señala que algunos pacientes recuerdan episodios en los que un ruido extraño o una avería reciente redujeron su tranquilidad al volante.
Confianza mecánica
Desde ECEC recuerdan que esta “confianza mecánica” no depende exclusivamente de la antigüedad del vehículo, sino también de su mantenimiento. Sistemas como los frenos, la suspensión, la dirección o la iluminación resultan fundamentales para el funcionamiento correcto del automóvil y la seguridad de sus ocupantes.
La iniciativa, coordinada por SERNAUTO, destaca por ello la importancia del mantenimiento preventivo, los componentes de calidad y la reparación en talleres profesionales como elementos que contribuyen a preservar la fiabilidad del vehículo y reforzar la confianza del conductor.