Philips, en su compromiso con la Seguridad Vial, recuerda la importancia del principio básico de “Ver y ser vistos” cuando nos ponemos al volante. Según diversos estudios de la Unión Europea, la generalización de su uso contribuiría a reducir un 10% los fallecidos por accidente de tráfico.
En este sentido, además, las estadísticas de la Dirección General de Tráfico, estiman que el 71% de los accidentes con victimas, el 61% de los fallecidos y el 70% de los heridos hospitalizados y no hospitalizados en vías interurbanas ocurren durante el día. En las vías urbanas también durante el día -entre las 08:00 y las 19:59 horas- es cuando se registra la mayor concentración de accidentes y victimas.
Diversos estudios sobre accidentes viales señalan, asimismo, que no haber visto al otro usuario de la carretera, o haberlo visto demasiado tarde, desempeña un papel clave en el 50% de los siniestros durante el día, porcentaje que ascendería al 80% en el caso de accidentes en intersecciones, según recuerda en un informe el SWOV (Instituto de Investigación de Seguridad Vial de Holanda).
De este modo, el uso de las luces durante todo el día, y no sólo cuando la luminosidad es baja, contribuye de forma efectiva a la seguridad vial. Esto se debe a que en numerosas situaciones de conducción, sobre todo en determinados tramos de carretera como cruces peligrosos o en autovías y autopistas, llevar encendidas las luces durante todo el día permite ver a los vehículos que están en movimiento con más rapidez aunque estén lejos, diferenciarlos mejor del horizonte y calcular con más exactitud a qué velocidad se aproximan.
También permiten ver vehículos y ser vistos por otros conductores en zonas de luces y sombras, en carreteras entre zonas boscosas o de montaña o cuando se producen deslumbramientos por la posición baja del sol, ya sea al amanecer o al atardecer.
Un vehículo que circula con luz diurna, o que en su defecto lleva las luces de cruce encendidas mientras transita de día, es visible desde una distancia de 240 metros. Sin embargo, si no lleva el alumbrado encendido esa distancia se reduce a menos de la mitad.
En Europa, países como Finlandia, Suecia, Noruega, Islandia, Dinamarca, Austria, Estonia, Letonia o Eslovenia obligan al uso de luces diurnas durante todo el año y en todas las vías, mientras que en Hungría, Italia o Portugal este requisito es sólo aplicable en ciertas carreteras, y en República Checa, Lituania, Polonia o Eslovaquia sólo durante los meses de invierno, eso sí, en todas las vías.
La legislación europea obliga, desde febrero de 2011, a que todos los vehículos que se comercialicen en la UE equipen dispositivos de luz diurna con lámparas de bajo consumo cuya puesta en marcha se produce al arrancarlos. Si durante la marcha se conectan las luces de cruce, las diurnas bajan su luminosidad para no deslumbrar. Estas luces diurnas son obligatorias para la parte delantera y su labor no es que el conductor del coche vea mejor, sino que el vehículo sea más visible para el resto de usuarios de la calzada.
El reemplazo de las lámparas por parejas es una práctica que reporta importantes beneficios en términos de seguridad. Evita que el haz de luz resultante al cambiar una única lámpara pueda quedar descompensado, haciendo más peligroso circular de noche, o que la unidad no reemplazada falle poco tiempo después de que lo haya hecho la primera, debido al natural desgaste de sus filamentos.