La compañía NRF ha dado un paso estratégico en su política de servicio al cliente al anunciar oficialmente que, desde enero de 2026, todos sus productos cuentan con una garantía extendida de tres años desde el momento de su instalación. Esta mejora supone un incremento respecto a los dos años de cobertura que se ofrecían anteriormente y se aplica de forma integral a todo su catálogo en todos los mercados donde opera la firma.
Esta decisión no es casual, sino que responde a una estrategia consolidada de inversión en calidad y procesos técnicos. Según detalla la dirección de la empresa, la ampliación es un reflejo de la total confianza que tienen en sus estándares de fabricación y control.
Para asegurar este rendimiento, NRF somete sus componentes a protocolos de control rigurosos en sus propios centros especializados de España y Polonia. En estas instalaciones, equipadas con tecnología de vanguardia, se realizan ensayos de:
- Rendimiento y fiabilidad: verificando el funcionamiento óptimo de cada pieza.
- Resistencia extrema: testando la durabilidad de los componentes incluso en las condiciones más exigentes del sector.
Con este movimiento, la marca busca consolidarse como un socio estratégico de referencia para distribuidores y talleres de la posventa. “Esta ampliación a 3 años es una muestra clara de la confianza que tenemos en nuestros productos y en nuestros procesos de control de calidad”, señalan desde la dirección de la compañía. Al elevar el estándar de protección de sus productos, NRF refuerza su apuesta por la innovación y el soporte continuo a los profesionales del aftermarket a nivel global.