El Gas Licuado de Petróleo (GLP) es un potente combustible que se obtiene de la mezcla de gases almacenados en estado líquido, compuesta por butano y propano. Cada año aumenta el número de vehículos propulsados por GLP que circulan por las calles, debido a los reducidos precios y bajas emisiones.

Algunas de las ventajas al adaptar un vehículo a GLP se traducen en el ahorro de combustible, así como la obtención de la etiqueta ECO y cumplir con las normativas de bajas emisiones.
Imprefil, conocedora de estas ventajas que ofrece el gas licuado de petróleo, pone a disposición de sus clientes y colaboradores de España y Portugal más de 60 modelos de filtros GLP.
Por otro lado, en la implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), el especialista de coches de segunda mano Sumauto ha detectado el crecimiento de los coches de gas GLP gracias al incremento del 14% en las transformaciones desde combustión.
El creciente protagonismo es debido al ahorro que esto genera, ya que el consumo de este tipo de combustible aumentó un 5% en 2023 según CORES (Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos).


Dentro del top ten de vehículos se encuentran los Toyota Corolla, Prius, Prius Plus y Auris, siendo todos modelos híbridos, seguidos por Porsche, Seat Ibiza, Kia Sporttage, entre otros.
Otro de los factores importantes de los vehículos convertidos a GLP es la autonomía, ya que el coche puede recorrer más kilómetros llegando a los 1.200km.
En cuanto al precio de esta transformación oscila entre 1.500€ y 2.000€ aproximadamente, según el taller especializado al que acuda el usuario.