Hace 25 años, Donald Flynn vio la oportunidad de proporcionar una alternativa en recambios de alta calidad a una industria fragmentada de posventa. Junto con un grupo de inversionistas, inició una empresa llamada LKQ. En los últimos años, el fundador y los líderes de lesta empresa han aprovechado las oportunidades para crecer y expandir sus huellas en todo el mundo, convirtiéndose en líderes del mercado de reposición del automóvil.
En 2011, LKQ cruzó el océano Atlántico y plantó sus raíces en el Reino Unido comprando Euro Car Parts, aunque en Europa han asimilado los más de 100 años de historia con la integración de la alemana Stahlgruber o los más de 60 de la italiana Rhiag. 12 años después, las raíces de LKQ han llegado a más de 20 países de Europa, y LKQ Europa, cuya sede está en Zug (Suiza) emplea a más de 26.000 personas, ofrece productos y servicios a 127.000 talleres y tiene una red de 1000 sucursales y una cifra de más de 6 mil millones de euros de facturación.
Varun Laroyia, CEO de LKQ Europa, iniciaba la celebración del 25 aniversario en Europa: “Un cuarto de siglo en el que LKQ ha tenido un gran impacto en la industria de reparación de automóviles, ahorrando miles de millones para el consumidor. Hemos recorrido un largo camino y queremos dedicar este año a celebrar nuestros logros y las personas que nos trajeron aquí, nuestra herencia”.
Este año celebrarán sus logros en proporcionar soluciones para reparaciones efectivas en coste a un mercado que estaba esperándolas.