Los nuevos combustibles alternativos están revolucionando las opciones disponibles en las gasolineras, ofreciendo a los conductores alternativas más ecológicas como B10, XTL y HVO. Estos tipos de diésel, aunque más respetuosos con el medio ambiente, también presentan desafíos específicos que los usuarios deben conocer. En una reciente entrevista, David Kaiser, director de Investigación y Desarrollo en Liqui Moly, abordó algunos aspectos importantes.
Kaiser explicó que B10 es una versión mejorada del diésel B7, aumentando el porcentaje de biodiésel del 7% al 10%. HVO (aceites vegetales hidrotratados) y XTL (X-To-Liquid) representan tecnologías avanzadas que transforman materias primas diversas en diésel parafínico, mejorando la calidad técnica y reduciendo emisiones de partículas y óxidos de nitrógeno en un 30%.
A pesar de estas ventajas, Kaiser advierte sobre la presencia de sedimentos y desgaste incluso en los tipos de diésel modernos. Los sistemas de combustión, aunque más limpios, todavía generan residuos y sedimentos, lo que puede afectar el rendimiento del motor y la durabilidad de los componentes.
Por tanto, Liqui Moly recomienda el uso de aditivos especializados al repostar estos nuevos tipos de combustible. Los aditivos no solo ayudan a limpiar y proteger el sistema de combustible, sino que también pueden mejorar la lubricación, especialmente importante dado que los nuevos tipos de diésel pueden carecer de las propiedades lubricantes del combustible convencional.
Os recordamos que Liqui Moly presentó aceites para cambios manuales de vehículos alemanes.