El sector de la distribución de recambios para vehículo industrial (VI) ha comenzado el ejercicio 2026 con cifras alentadoras, aunque bajo una mirada de prudencia generalizada. Según el reciente informe publicado por la Asociación Española de Posventa para Vehículo Industrial (AERVI), el sector navega en un entorno de crecimiento condicionado por la volatilidad económica y la presión operativa.
Los datos del primer trimestre de 2026 (Q1) confirman una tendencia positiva con un incremento del 4,9% en la actividad respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra consolida la inercia ascendente que ya se percibió durante 2025.
Las proyecciones para el cierre del año son igualmente optimistas, estimando un crecimiento anual del 4,1%. De cara al futuro próximo, los distribuidores prevén que esta mejora se acentúe ligeramente en 2027, alcanzando un 4,4%.
A pesar de que el 88% de los distribuidores reporta un aumento en su actividad, el sector no es ajeno a dificultades estructurales que impactan directamente en la rentabilidad. Entre los principales retos detectados figuran:
- Presión de costes: El encarecimiento del transporte, el suministro y la logística está reduciendo los márgenes de beneficio.
- Factor humano: La falta de personal cualificado, el absentismo y las dificultades para retener el talento son preocupaciones críticas en materia laboral.
- Incertidumbre económica: Un entorno global volátil obliga a las empresas a extremar la cautela en sus operaciones.
Eficiencia y digitalización como respuesta
Para contrarrestar este escenario, las empresas del sector están apostando decididamente por la mejora de procesos y la transformación digital. Cristina Pedreño, presidenta de AERVI, destaca que los distribuidores están realizando un esfuerzo notable por optimizar su gestión logística y operativa para mantener la competitividad.
“El sector sigue demostrando su capacidad de adaptación, manteniendo el crecimiento en un entorno complejo. No obstante, este crecimiento se produce bajo una fuerte presión sobre los márgenes y con una elevada incertidumbre, especialmente en todo lo relacionado con los costes, el suministro y la evolución del entorno económico. Ante este escenario, los distribuidores de recambios de vehículo industrial están realizando un esfuerzo significativo para optimizar sus operaciones, mejorar la gestión logística y avanzar en digitalización, pero es necesario seguir trabajando en un marco que favorezca la competitividad y la estabilidad del sector”.